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<pubDate>Fri, 30 Jul 2010 13:01:12 -0400</pubDate>
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<title>Paz y compasión conmigo mismo</title>
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<pubDate>Tue, 20 Feb 2007 10:09:20 -0300</pubDate>
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<dc:creator>Mario Valdivia</dc:creator>
<description><![CDATA[<img vspace="5" hspace="10" align="left" src="http://farm1.static.flickr.com/101/366153895_e68b5fb02d_m.jpg" alt=""/>Miro los escaparates, practicando una de las distracciones comunes que tenemos todos a nuestra disposici&oacute;n. Dependiendo de la luz solar, de la luminosidad general de cada hora, los escaparates reflejan mejor o peor la mirada que quiere transparentarlos. Asi me encontr&eacute; inesperadamente con una n&iacute;tida imagen de mi mismo en la vitrina de una tienda de ropas.<br />
<br />
Por una fracci&oacute;n de segundo vi mi imagen como una aparici&oacute;n del pasado, de un pasado quiz&aacute;s muy inmediato pero pasado, como alguien ya hecho, como alguien presente incambiable en si mismo, con una clara percepci&oacute;n de algo del pasado hecho presente. Ese que ya est&aacute; ahi - me dije - no puedo cambiarlo yo ahora aunque tenga ganas, ese ya fue. Y mi ser se hizo presente visiblemente frente a mi yo como algo dado que no puedo cambiar: ya est&aacute; ahi. Una paz especial me envolvi&oacute;, y una cierta compasi&oacute;n.<br />
<br />
Paz, por entender que nada puedo hacer con ese que ya fue hecho y moldeado, ese que est&aacute; ahi parado mir&aacute;ndome de vuelta. A ese que est&aacute; ahi, si soy razonable, solamente puede aceptarlo. Y he llegado a una edad en que se como no permitirme impaciencias sin fundamento. Compasi&oacute;n, quiz&aacute;s por lo mismo, &iquest;qu&eacute; otra relaci&oacute;n me puede atar a ese que est&aacute; all&iacute;? Verlo hecho, ya constituido y moldeado por la historia que he sido, m&aacute;s all&aacute; de todo prop&oacute;sito de cambio inmediato, &iquest;no ayuda a evitar &aacute;nimos poco solidarios y compasivos, &aacute;nimos de insatisfacci&oacute;n que ya nada pueden corregir? Asi, que ver al ser hist&oacute;rico que soy ya hecho, incambiable, es un buen remedio para la peor enfermedad: no aceptarme a mi mismo. (Montaigne asi la califica en alguna parte)<br />
<br />
Y al mismo tiempo, me llena la convicci&oacute;n de estar frente a un ser abierto a cualquier transformaci&oacute;n. Si una historia lo hizo, una nueva historia lo puede re hacer.&nbsp; Pero no hay espacio para la manipulaci&oacute;n, la astucia y la impaciencia: s&oacute;lo una nueva historia lo puede cambiar. Pero el cambio ocurrir&aacute; con total certidumbre. <br />
<br />
<span style="font-style: italic;">SUSCR&Iacute;BETE A <a href="http://www.podcaster.cl/atisbando" target="ATISBANDO"><span style="text-decoration: underline; color: rgb(255, 0, 0);">ATISBANDO</span></a></span><span style="color: rgb(255, 0, 0);"></span><span style="font-style: italic;">.</span><br style="font-style: italic;"/> <br />]]></description>
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<title>¿YO?, no</title>
<link>http://www.mariovaldivia.cl/content/view/225/YO-no.html#content-top</link>
<pubDate>Tue, 20 Feb 2007 10:09:00 -0300</pubDate>
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<dc:creator>Mario Valdivia</dc:creator>
<description><![CDATA[<img vspace="5" hspace="10" align="left" alt="" src="http://farm1.static.flickr.com/144/361758525_b78fefbf3c_o.jpg"/>Estuve releyendo algunas de las cosas que me publicaron hace unos meses en el blog Recuperando Libertad y - &iquest;saben? - me gustaron.  Especialmente las dos o tres notas que se inician con <a href="http://www.mariovaldivia.cl/?p=192" target="PASADO y pasado"><span style="text-decoration: underline; color: rgb(128, 0, 0);">PASADO y pasado</span></a> y <a target="YO y yo" href="http://www.mariovaldivia.cl/?p=195"><span style="text-decoration: underline; color: rgb(128, 0, 0);">YO y yo</span></a>.<br />
<br />
Pero hay algo que no est&aacute; bien. El ser moldeado que soy - moldeado por un pasado muchas veces oscuro para mi mismo, (oscuro para yo) -, que act&uacute;a autom&aacute;ticamente y que muchas veces me sorprende a mi mismo (sorprende a mi yo con sus acciones)- no puede ser llamado YO. Encuentro que es corrrecto decir que El PASADO es m&aacute;s grande que el recuerdo y el olvido que tengo yo - que se me hacen presentes a mi mismo - y que este PASADO produjo un ser de h&aacute;bitos cuyas acciones e interpretaciones son independientes de mi yo y de las razones e intenciones que yo digo que tengo. Pero este ser moldeado no tiene nada de lo que caracteriza especialmente a lo que llamamos yo - no tiene subjetividad, no tiene &quot;conciencia de si mismo&quot;, que es algo esencial del yo. Es un agente - produce acciones - pero no es un sujeto. (Esta distinci&oacute;n se la copio a <a target="Bourdieu" href="http://www.amazon.com/Meditaciones-Pascalianas-Pierre-Bourdieu/dp/8433905724/sr=1-2/qid=1169133354/ref=sr_1_2/002-0769907-2583237?ie=UTF8&s=books"><span style="text-decoration: underline; color: rgb(128, 0, 0);">Bourdieu</span></a>). O sea, mejor no llamarlo YO.<br />
<br />
No es un yo grande, ni un super yo, ni un infra yo. No tiene nada de yo. Act&uacute;a, produce acciones e interpretaciones pero no tiene subjetividad. Agente humano pero no sujeto humano.  <br />
<br />
&iquest;C&oacute;mo llamar a este ser habituado en su PASADO que soy? El lenguage, obviamente dir&iacute;a un linguista, se hace cargo de alguna manera de esta distinci&oacute;n. El lenguage distingue entre &quot;yo&quot; (el que estoy en este momento ante la conciencia de mi mismo dieciendo lo que digo) y &quot;mi ser&quot; (que aparece ante mi como algo externo que yo puede observar desde un cierto desapego, desde &quot;afuera&quot;). (Esta distinci&oacute;n se la copio a <a href="http://www.amazon.com/Putting-Liberalism-Place-Paul-Kahn/dp/0691120242/sr=1-1/qid=1169133556/ref=pd_bbs_sr_1/002-0769907-2583237?ie=UTF8&s=books" target="Kahn"><span style="text-decoration: underline; color: rgb(128, 0, 0);">Kahn</span></a>). Entonces lo que llamaba YO, prefiero llamarlo mi agente, o el ser que soy, o el agente que soy. Estoy seguro que es m&aacute;s correcto.<br />
<br />
(El mono es de Jonathan Rosen)<br />
<br />
(Adem&aacute;s, escribiendo esto demuestro que este endemoniado, si bien no habla lenguas, si lee a autores lenguosos)<br />
<br />]]></description>
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<title>Espacio de estar, espacio de fluir</title>
<link>http://www.mariovaldivia.cl/content/view/209/Espacio-de-estar-espacio-de-fluir.html#content-top</link>
<pubDate>Tue, 31 Oct 2006 11:56:53 -0300</pubDate>
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<dc:creator>Mario Valdivia</dc:creator>
<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;"><img vspace="5" hspace="10" border="1" align="left" src="http://static.flickr.com/85/282189297_aae60a5941_t.jpg" alt=""/>El espacio, recuerdo bien, era un lugar de lugares.&nbsp; El lugar es para quedarse. No son los lugares puntos de paso, como un restaurante a la orilla del camino o una estaci&oacute;n de servicio o una plaza de pago de peaje, o un aeropuerto. En un lugar la velocidad se hace cero; hab&iacute;a tiempo para usar.<br />
<br />
LLegar a Chill&aacute;n tomaba diez horas por caminos de piedra y tierra, en verano. En invierno sin falta se cortaba la ruta por inundaciones. A veces hab&iacute;a que regresar para intentar el paso d&iacute;as despu&eacute;s. A veces, por&nbsp; lo general, se pod&iacute;an buscar desv&iacute;os y subiendo hacia la cordillera&nbsp; - donde los rios van m&aacute;s delgados y hundidos - por caminos peores aun encontrar alg&uacute;n vado - apenas - para regresar al camino del valle central y seguir rumbo al sur. Entonces hab&iacute;a que alojar en alg&uacute;n lugar intermedio, muchas veces Talca. En ferrocarril el viaje era generalmente m&aacute;s seguro, pero tomaba las mismas nueve o diez horas que en autom&oacute;vil.<br />
<br />
Desde Chill&aacute;n hab&iacute;a que subir veinte kil&oacute;metros hacia la cordillera y avanzar cuarenta hacia el sur. El viaje terminaba en invierno generalmente a caballo o en coche de caballos. En medio de temporales de otros tiempos termin&aacute;bamos la aventura - que no era simplemente un viaje -en otras tantas horas en este transporte. En verano los autom&oacute;viles pod&iacute;an llegar en medio de una polvareda b&iacute;blica - trumaos del volc&aacute;n Chill&aacute;n.  <br />
<br />
Nadie llegaba al paso, para pasar. Todos lleg&aacute;bamos para quedarnos y recuerdo que nos tomaba varios d&iacute;as recorrer los lugares conocidos simplemente para volver a situarnos en ellos. Morar es quiz&aacute;s un verbo innecesariamente exigente para describir lo que pasaba en los lugares; con estar quiz&aacute;s basta. Eran lugares de estar. El espacio era de lugares de estar.<br />
<br />
<img vspace="5" hspace="10" border="1" align="right" alt="" src="http://static.flickr.com/90/282176081_06c2e3f49d_t.jpg"/> Viv&iacute; la r&aacute;pida llegada de otro espacio, el espacio de&nbsp; fluir, el espacio de carreteras, escaleras electromec&aacute;nicas, ascensores veloces,&nbsp; rutas a&eacute;reas, paseos peatonales. Espacio de puntos, de direcciones, de ramales, desv&iacute;os&nbsp; y coodenadas. Ya no vamos a lugares para quedarnos, vamos de paso. De un lugar a otro, como los autom&oacute;viles en la ciudad con conductores ajetreados, ansiosos, de caras vac&iacute;as. Casi nunca estamos en este espacio., vamos y venimos. Por eso las carreteras que deben dividir y destruir las casas donde est&aacute;bamos.&nbsp; La ciudad es una red para fluir. Y a medida que esto avanz&oacute; el tiempo se acab&oacute;.<br />
<br />
Vivimos sin tiempo en constante traslado, y mientras vamos de un lugar a otro, generalmente nos aburrimos. Y apenas llegamos, nos vamos. Yo, como los de antes, construimos refugios - lugares en el campo o en la playa - donde recuperar el fin de semana el viejo estar y la serenidad acostumbrada que no podemos encontrar en el constante fluir. De poco sirve, el domingo se hace corto y anuncia el fluir del lunes desde sus primeras horas. Entretanto, mis hijos viven en el fluir del MTV,&nbsp; y mis nietos en el fluir de los juegos en la red. En estos &uacute;ltimos, el espacio mismo est&aacute; para su invenci&oacute;n.<br />
<br />
</div>]]></description>
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<title>espacios</title>
<link>http://www.mariovaldivia.cl/content/view/205/espacios.html#content-top</link>
<pubDate>Mon, 09 Oct 2006 12:42:57 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Mario Valdivia</dc:creator>
<description><![CDATA[Sigo, pase&aacute;ndome por Chill&aacute;n, pensando en el <a target="espacio" href="http://www.mariovaldivia.cl/?p=200"><span style="text-decoration: underline; color: rgb(255, 0, 0);">espacio</span></a> de lo vivido y recordado.<br />
<br />
La plaza Santo Domingo en mi Chill&aacute;n parece un bosque, o un potrero. Es lo hermoso de estas plazas segundonas provincianas que, por no ser LA PLAZA DE ARMAS, agarran - if at all - el fondo de la olla de los recursos municipales, habi&eacute;ndose puesto a salvo as&iacute; de las aficiones cementeras algo facistonas de los afanes ornamentales de nuestro alcaldes - droite et gauche - (un endemoniado se demuestra por su dominio de lenguas, como se est&aacute; danto presente testimonio). Lugar de tierra suelta que favorece el levantamiento de impresionantes polvaredas al volar. Me gusta este lugar. Aqu&iacute; todav&iacute;a producen sensaci&oacute;n mis levitaciones; en el cemento de la plaza central se pierde el efecto y me toman por un&nbsp; pinche robot.<br />
<br />
<img vspace="5" hspace="10" align="right" alt="" src="http://static.flickr.com/79/264290017_e75cadb226_m.jpg"/> En la esquina, unos de los tesoros de la ciudad: los frescos de Siquieros en la Escuela M&eacute;xico. Poco apreciados por la cultura-agri local. <br />
<br />
Me gusta pararme en el espacio de esta sala con murales en sus paredes. Las figuras parecen volar juntas formando un mosaico de pertenencia resonante. O me siento parte o me siento ajeno, pero nunca distante. El espacio mismo es invitante, no me confronta desde alguna otra parte, m&aacute;s bien me invita a ser parte solidaria. Ven y participa en estas batallas, en estas luchas, me invitan exigentes, anunciando quiz&aacute;s su derrota y buscando despertar mis culpas de endemoniado. Pero a mi este Siquieros m&aacute;s bien me hace sentirme ajeno, lo que me apena. Es una suerte de involucramiento negativo, pero involucramiento sin duda.&nbsp;  <br />
<br />
Nadie me presta atenci&oacute;n en este espacio, existe por si mismo, su gente es invitante pero no dependiente; ellas mismas ordenan su mundo y van finalmente indiferentes en un mar de energ&iacute;a que contagia. Parecen decir, &quot;s&uacute;bete o pasaremos sobre ti, t&uacute; no importas nada. Pero si te subes, importas todo&quot;<br />
<br />
He descubierto que no hay nada en Chill&aacute;n m&aacute;s contrastante que irme volando sobre los tejares vetustos y el zinquer&iacute;o presumiblemnte moderno, desde la escuela M&eacute;xico a la catedral. La catedral de la ciudad es otro posible tesoro chillanejo. Tambi&eacute;n post&nbsp; terremoto, como los frescos del mexicano. Tampoco parece la cultura-agri local apreciar&nbsp; mucho este lugar; pocas veces hay gente as&iacute; que se puede mirar todo con tranquilidad y desparpajo. <br />
<br />
Vale la pena entrar y pararse en el espacio abierto del p&oacute;rtico. Dramatiza la perspectiva la nave de arcos sim&eacute;tricos que se alejan hacia el &aacute;bside filtrando uno a uno la luz. En el centro yo, mi mirada que recibe todos los rayos y ordena todo el territorio, hacia adelante el horizonte. Me mueva donde me mueva sigo siendo el centro del espacio que yace abierto, manso, simple y entregado, invitando la conquista.<br />
<br />
<img vspace="5" hspace="10" align="left" alt="" src="http://static.flickr.com/116/264297831_1663887ab0_o.jpg"/> Este espacio crea, segregando,&nbsp; una intimidad&nbsp; detr&aacute;s de mis ojos: yo mirando como miro. &iquest;Por qu&eacute; este espacio me provoca a des-cubrirme mir&aacute;ndome mirar? Y afuera despliega un espacio de orden a mi disposici&oacute;n, simple y controlable, recursivo, que s&oacute;lo exige quiz&aacute;s reiteraci&oacute;n, empe&ntilde;o, dicisi&oacute;n y persistencia, pero que considerando todo eso, invita - obliga - a la inevitable conquista de los horizontes de lo natural. Est&aacute;n ahi para mi, esperando mi conquista - tan abiertos a la entrega como guardada su doblez - mientras yo estoy aqu&iacute; afuera ya presupuestado.&nbsp;&nbsp; Entonces veo por qu&eacute; mis &aacute;nimos deben fluctuar entre la ambici&oacute;n, la resoluci&oacute;n y la resignaci&oacute;n. &iexcl;Es tan grande el mundo a conquistar, y la soledad tan disponible!&nbsp; Dice el poeta, &quot;nos lanzamos de repente a vientos&nbsp; y caemos en un estanque sin compasi&oacute;n&quot;.<br />
<br />
La soledad y el des-apego, siempre posibles.<br />
<br />
El espacio de la escuela M&eacute;xico, &iquest;de qu&eacute; predisposiciones emocionales viene acompa&ntilde;ado? No hay l&iacute;neas, no hay punto de vista privilegiado, no hay nada garantizado ni orden posible, tampoco yo soy nadie afuera mirando, s&oacute;lo invitaci&oacute;n a hacerlo todo o talvez a resistir y defender todo lo ya hecho. S&oacute;lo veo una masa - nosotros, ustedes - de gente desplegada, gritando, invit&aacute;ndose a alg&uacute;n combate, en un lugar que no vemos, pero que por ahi est&aacute;, con algo de tristeza en los rostros por tan largos a&ntilde;os con sue&ntilde;os de m&aacute;s. La alegr&iacute;a solidaria, la pertenencia, o la tristeza de la ajenidad, quiz&aacute;s hasta la enemistad y el enojo. <br />
<br />
Soledad y des-apego, &iquest;c&oacute;mo?<br />
<br />
<br />
<br />
<br />
<br />]]></description>
<wfw:commentRss>http://www.mariovaldivia.cl/rss/comments/view/205</wfw:commentRss>
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<title>abuelo</title>
<link>http://www.mariovaldivia.cl/content/view/201/abuelo.html#content-top</link>
<pubDate>Sun, 24 Sep 2006 09:51:27 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Mario Valdivia</dc:creator>
<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;"><br />
Mi abuelo es lo m&aacute;s parecido a Jehov&aacute; que he encontrado en este mundo; el Jehov&aacute; que yo&nbsp; encontraba y encuentro en los primeros libros de la biblia. Y no es cuesti&oacute;n de imaginaci&oacute;n, su presencia era plenamente jehoviana. Nosotros, la tercera generaci&oacute;n, sus nietos, claramente lo am&aacute;bamos con un santo temor que nos llevaba, por regla general, a apartarnos de su camino y poner&nbsp; adecuada distancia de &eacute;l.<br />
<br />
Era plena y &uacute;ltima autoridad y mando. Los perros, que intuyen bien estos &oacute;rdenes humanos, lo ten&iacute;an claro a la perfecci&oacute;n. En las ma&ntilde;anas soleadas se agrupaban alrededor del sill&oacute;n en el cual Jehov&aacute; abuelo le&iacute;a en el recodo del corredor que, con rigor ecol&oacute;gico y precisi&oacute;n astron&oacute;mica, se construy&oacute; para dar&nbsp; exactamente hacia el norte y que era reservado a &eacute;l. Todos los d&iacute;as, tiempo mediante, se instalaba a leer el peri&oacute;dico de Santiago que alguien iba a buscar para &eacute;l, en carretela o a caballo, a la estaci&oacute;n del ferrocarril distante 15 kil&oacute;metros.&nbsp; Los perros, sobre todo los perros serios grandes, echados a su alrededor entre el sol de la ma&ntilde;ana y la sombra del alero, parecen hacer guardia&nbsp; al mismo tiempo que obtienen alguna seguridad en si mismos, participan de alguna certidumbre, que parecen no encontrar en otro lado. La luz del sol est&aacute; plenamente al servicio de su lectura e ilumina en todas las horas del d&iacute;a el mismo trozo del sill&oacute;n, dividiendo su cuerpo entre las piernas y los pi&eacute;s que se calientan al sol y la cabeza y el peri&oacute;dico, iluminado pero sin brillos, a la sombra del alero. Los ojos, en la sombra, oscurecidos por la resolana, tras unos permanentes espejuelos que reflejan la mirada de quienes miran parecen percatarse de todo sin ser muy vistos. Esta imagen, que no olvido, es como un faro que ilumina y organiza miles de otros recuerdos a su alrededor.<br />
<br />
Si, en el calor que lentamente entibia el frio aire matutino en la segunda parte de la ma&ntilde;ana, sale a recorrer las tierras a caballo, los perros lo acompa&ntilde;an y siguen su cabalgadura sin que falte ninguno. Hay vitalidad, alegr&iacute;a y natural obediancia, pertenencia. En la tarde, cuando abuelo Jehov&aacute; se recluye en su escritorio, los perros se desbandan y recorren el lugar cada uno por su cuenta, quiz&aacute;s con un entusiasmo pasajero por su recuperada autonom&iacute;a, pero tambi&eacute;n con una manifiesta falta de prop&oacute;sito, con una ausencia, aburridos.<br />
<br />
Nunca creo haber visto a mi abuelo en un estado de &aacute;nimo casual. Siempre parec&iacute;a apropiado de su ser, sosteniendo el rol serio, decisivo y necesariamente solemne, de jefe de familia, como si un descuido an&iacute;mico pudiera echar por tierra la solidez misma del mundo y todos fu&eacute;ramos a correr as&iacute; un serio peligro, o sufrir una confusi&oacute;n peligrosa, o extraviarnos.&nbsp; Sus habituales gestos de cari&ntilde;o por su familia y su&nbsp; sentido del humor nunca dejaron de manifestar una autoridad superior y un necesario ciudado. Me lo imagino sentado en el corredor como dici&eacute;ndose a si mismo &quot;soy el que soy&quot;, y en verdad para nosotros era el ser final y definitivo de todo. Me parece que ten&iacute;a un exceso de presencia, una luminosidad especial rebalsante.<br />
<br />
Su estado de &aacute;nimo era muy variable, hasta caprichoso. Esto lo hace peligroso y es prudente manejarse a distancia. S&uacute;bita e inexplicable, como no lo fuera quiz&aacute;s solamente para &eacute;l,&nbsp;  surge la ira. Alg&uacute;n mandamiento misterioso y oscuro ha sido roto tal vez,&nbsp; alguna sutil ofensa visible solamente para &eacute;l ha sido quiz&aacute;s conferida, alguna falta de debida consideraci&oacute;n, alg&uacute;n&nbsp; descuido irrespetuoso ha sido perpetrado; y abuelo Jehov&aacute; no debe hacer expl&iacute;cito nada, la ofensa consiste precisamente en la incapacidad de ver y percibir lo que debe ser percibido en el acto sin m&aacute;s. As&iacute; que&nbsp; la irritaci&oacute;n&nbsp; va&nbsp; y viene y se queda, habitualmente por mucho tiempo, enfocada en &eacute;ste o en el otro o, lo peor, dedicada al mundo entero, sin que nadie logre saber a ciencia cierta , al menos por boca de &eacute;l, qu&eacute; crimen ha sido cometido. Y mientras m&aacute;s mudez, mayor seguramente el crimen. <br />
<br />
Digna de Jehov&aacute; es tambi&eacute;n su necesidad insaciable de recibir muestras permanentes de respeto y amor.&nbsp; Hay una ausencia y una demanda infinitas que nada humano puede llenar. M&aacute;s que violencia, que no le conoc&iacute; nunca, hay algo que puede ser quiz&aacute;s peor: una predisposici&oacute;n a la queja, al reclamo que nadie entiende bien y que no&nbsp; comunica - ser&iacute;a la muestra m&aacute;s grande de respeto ausente - que hace que su presencia no sea nunca indiferente. Cuando mi abuelo llega y est&aacute;,&nbsp; se siente y todo cambia.<br />
<br />
Lo amamamos y una muestra de cari&ntilde;o especial o un raro halago dirigido a nuestro desempe&ntilde;o en el colegio es lo m&aacute;ximo que el mundo tiene. Pero lo tememos y mantenemos una&nbsp; sutil relaci&oacute;n entre cercan&iacute;a y distancia de &eacute;l. A Jehov&aacute;, a lo mejor a su pesar, se me ocurre que le pasaba lo mismo.<br />
</div>]]></description>
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<title>¿Cómo era el recordado espacio? </title>
<link>http://www.mariovaldivia.cl/content/view/200/Como-era-el-recordado-espacio.html#content-top</link>
<pubDate>Mon, 11 Sep 2006 15:06:40 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Mario Valdivia</dc:creator>
<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;">Tratando de recordar, me encuentro con su intuida dificultad. Recuerdo cosas, nombres, historias, hasta soy capaz de imaginar paradigmas (&iquest;qu&eacute; ser&aacute; esto en realidad?); pero traer a la presencia las pr&aacute;cticas y las historias que me moldearon, en las que YO fui producido, me tiene mudo y paralizado hace d&iacute;as. &iquest;C&oacute;mo hago luz en lo oscuro? <br />
<br />
Imaginar&nbsp; las pr&aacute;cticas y las narrativas hist&oacute;ricas en las que no particip&eacute; y no me moldearon parece m&aacute;s f&aacute;cil;&nbsp; requiere imaginar, desde el presente, la historia que ocurr&iacute;a a mi alrededor pero lejos de mi. (Se cumple lo que dicen a modo de reclamo mis amigos de Quirihue: m&aacute;s que decir lo que es, digo lo que no es). Tambi&eacute;n para recordar lo que fue necesito un esfuerzo de imaginaci&oacute;n. Porque, &iquest;por d&oacute;nde partir? Ni las cosas ni la gente recordadas, ni los paradigmas de entonces, imaginados&nbsp; e interpretados, pueden ir al fondo, me parece, del mundo en que me molde&eacute;. &iquest;Qu&eacute; ser&aacute; lo m&aacute;s b&aacute;sico y constitutivo?, me he preguntado por d&iacute;as. Entonces, no se c&oacute;mo, de repente, caigo en la cuenta: tiene que ser el espacio, me digo. El espacio es lo m&aacute;s profundo, lo m&aacute;s oculto quiz&aacute;s, lo m&aacute;s impl&iacute;cito, lo m&aacute;s b&aacute;sico y definitorio&nbsp; del mundo que me hizo, de cualquier mundo en realidad. Quiz&aacute;s estar&iacute;a m&aacute;s de moda decir el espacio-tiempo del mundo en que he vivido YO, pero no me atrevo a hablar as&iacute;: &iquest;qu&eacute; querr&aacute; decir espacio-tiempo verdaderamente? <br />
<br />
<div style="text-align: justify;"> El espacio que despliega y organiza el mundo en el que YO me molde&eacute;, &iquest;puedo yo sintonizar con eso? De nuevo, afirmado en el espacio que no es el de ayer, el espacio de hoy, tal vez pueda&nbsp; recordar yo lo que ya no es.&nbsp; El espacio del mundo de la crianza, si lo traigo a la presencia del recuerdo, &iquest;qu&eacute; me nace decir de &eacute;l?&nbsp; Puedo decir con total claridad - la misma claridad que tengo de que no podr&eacute; explicarlo con claridad alguna -  que no es el espacio del mundo de hoy.&nbsp; Es un espacio a&eacute;reo, frente al de hoy que es m&aacute;s bien l&iacute;quido. En un espacio de ocurrencia de espont&aacute;neos hechos, como un p&aacute;jaro que cruza o un rel&aacute;mpago o una sonrisa; el de hoy es un espacio de flujos, de corrientes y trayectorias que vienen llegando y van yendo. El de ayer es un espacio espacioso, el de hoy hay que hacerlo - es necesario hacerse un espacio. Es un espacio sin densidad que se abre a mi cuerpo, ingr&aacute;vido, infinitamente disponible, infinitamente invisible; el de hoy recorrerlo pesa, hay que despejar los caminos, apartar las cosas y la gente, atesorarlo en las esquinas tras las formas. Es, el de mis recuerdos, un espacio luminoso, claro pero no brillante, por lo transparente; el de hoy es m&aacute;s bien un licor que brilla y oscurece, un espacio que da sombra. Mundo de amplitudes y rectas, mundo de recodos.<br />
</div>
<br />
El tiempo de los d&iacute;as que recuerdo fluye lentamente y, al igual que los molinos de Dios, de los que se dice que muelen muy lentamente pero extremadamente fino, muy finamente. Es un tiempo que va en c&aacute;mara lenta con un grano muy fino. No por fatiga o por alguna estrechez de sus misteriosos conductos, por el contrario,&nbsp; porque fluye sin dificultad alguna permitiendo una acci&oacute;n m&uacute;ltiple, detallada, liviana y continua. De la misma manera que en el cine la c&aacute;mara lenta se usa a veces para hacer visibles&nbsp; velocidades relampagueantes de acciones paralelas.&nbsp; La acci&oacute;n es m&aacute;s simple, m&aacute;s f&aacute;cil, menos esforzada. La velocidad de todo, m&aacute;s lenta, el tiempo es m&aacute;s largo. M&aacute;s brota, m&aacute;s se hace presente, m&aacute;s ocurre, m&aacute;s es posible. Tiempo largo, espacio leve: hay liviandad, no hay tedio. &iquest;Qu&eacute; decir del tiempo de hoy?, que no hay, que se va muy r&aacute;pido. Y cuando lo hay y se hace lento llega sobretodo el tedio.<br />
<br />
Es un espacio de lugares. El lugar es el elemento del espacio viejo recordado; la ruta, del espacio de hoy. Mor&aacute;bamos en los lugares, por las rutas transitamos. Vamos y venimos, fluimos en mallas, ramificaciones, meandros, contornos, frenos y v&eacute;rtigo. El espacio de hoy es conectividad (dir&iacute;a un amigo ingeniero). &iquest;Habr&aacute; que inventar un nuevo morar?<br />
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Entonces veo que esta b&aacute;sica manera de estar parados frente al espacio y al tiempo que se nos abren, al espacio y al tiempo que todo lo incluyen y todo lo fundan,&nbsp; est&aacute; asociada con los estados de &aacute;nimos en que nos moldeamos y nos embargan irreparablemente. Cu&aacute;l es la liviandad o pesadez de todo, cual es la amplitud de lo posible o la estrechez de los horizontes, qu&eacute; es lo posible y lo no posible, todo est&aacute; escrito ya de antemano en el espacio que se despliega ante nuestro cuerpo ya situado. El espacio y el tiempo hist&oacute;ricos constituyen el &aacute;nimo. O quiz&aacute;s, el &aacute;nimo hist&oacute;rico constituye el espacio hist&oacute;rico.<br />
<br />
Me molde&eacute; YO en &aacute;nimos de expansi&oacute;n, de liviandad y libertad, &aacute;nimos que no esperaban restricci&oacute;n, &aacute;nimos de poder. Y que eran tambi&eacute;n, &aacute;nimos de lugares, &aacute;nimos lugare&ntilde;os y locales, que desaparecieron en cuanto el nuevo espacio de mallas y flujos&nbsp; los conect&oacute;, los moviliz&oacute; y los disolvi&oacute;. Entonces, porque los &aacute;nimos no desaparecen sino que transmutan, pude ver c&oacute;mo la insoportable pesadez, la restricci&oacute;n y la impotencia crearon el enojo. La &uacute;nica libertad que qued&oacute; disponible era contra quien habr&iacute;a de dirigirse la ira. &nbsp;  <br />
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<title>Me eduqué</title>
<link>http://www.mariovaldivia.cl/content/view/198/Me-eduque.html#content-top</link>
<pubDate>Thu, 17 Aug 2006 16:40:06 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Mario Valdivia</dc:creator>
<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;">
<div style="text-align: justify;">Habiendo leido <a href="http://www.mariovaldivia.cl/?p=196" target="_blank"><span style="text-decoration: underline; color: rgb(255, 0, 0);">lo ya escrito</span></a>, pens&eacute;: no se trata principalmente - ni del todo, en realidad - de hacer una introspecci&oacute;n para hacer visible quien soy. Con&oacute;cete a ti mismo no puede querer decir eso. Toda introspecci&oacute;n es una forma de recuerdo y en todo recuerdo me revuelvo yo en mi yo.&nbsp; No puedo hacerme YO visible, que es el que me interesa. <br />
</div>
<br />
<div style="text-align: justify;">Necesito un esfuerzo de imaginaci&oacute;n para situar ante mi vista la historia en que  me molde&eacute; YO; y tambi&eacute;n la historia en la que no me molde&eacute; YO, y ante la cual me encontr&eacute; despu&eacute;s, quiz&aacute;s desprevenido o mal preparado. Vamos, me digo d&aacute;nde &aacute;nimos, y prosigo.<br />
</div>
<br />
</div>
<div style="text-align: justify;"><img vspace="5" hspace="10" align="right" alt="" src="http://static.flickr.com/64/217876230_4e0e33ba8a_m.jpg"/> Cuando nac&iacute;, el a&ntilde;o 1945, reci&eacute;n estaba terminando en el Pac&iacute;fico la segunda gran guerra del siglo pasado. Dos bombas que mataron a 200.000 personas de una plumada (y dejaron enfermas de muerte a quiz&aacute;s cu&aacute;ntos millones m&aacute;s) terminaron por bajar el tel&oacute;n. (&iquest;Fue por tratarse de asi&aacute;ticos que no fui YO ense&ntilde;ado este sufrimiento? Se que no lo fui, porque &eacute;ste ciertamente habr&iacute;a sido un recuerdo que yo recordar&iacute;a).&nbsp; La tecnolog&iacute;a se hizo entonces presente con un sobrehumano resplandor ante los ojos de todos los seres humanos como la fuerza que habr&iacute;a de movilizarlo todo; desde entonces muy claramente. Seguramente YO no fui educado asi porque, con toda seguridad, algo recordar&iacute;a yo. Tal vez en Chill&aacute;n todo parec&iacute;a estar bien, como siempre. Y en el ramal de Chile, siendo local toda existencia real, all&iacute; encontraba su arreglo toda amenaza e inseguridad.<br />
<br />
Ahora se tambi&eacute;n, aunque no lo recuerde de entonces, que a comienzos de los cincuenta Watson y Crick descifraron la estructura general del genoma de los seres vivientes. YO no me enter&eacute;. No recuerdo a nadie cerca mio que se diera por enterado. Estuve en un buen colegio en Santiago, pero no me enter&eacute; del ADN hasta que, por mi cuenta, lo persegu&iacute; con asombro, casi intoxicado y alucinando, en libros y revistas, aqu&iacute; y all&aacute;, tarde en los a&ntilde;os 70. La vida funcionaba como una precisa maquinita. Tal vez esto fue lo que me hizo irrevocable peso, porque, &iquest;de qu&eacute; otra manera podr&iacute;a haber sido? <br />
<br />
&iquest;Qu&eacute; decir de Darwin?, el de El Origen de las Especies de 1850. Silencio total. Solamente recuerdo, en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de colegio&nbsp; a un cura que - 120 a&ntilde;os tarde - consider&oacute; necesario informarnos que las teor&iacute;as de Darwin (que las especies evolucionan, y el hombre proviene del mono, o algo as&iacute;) no pod&iacute;an negar la existencia de Dios: Dios no tiene por qu&eacute; haber creado todas las especies, Dios puede estar detr&aacute;s y ser el origen de la evoluci&oacute;n misma. Me pareci&oacute; un argumento l&oacute;gicamente perfecto, sobretodo que&nbsp; aseguraba que las cosas marchaban bien, que todo segu&iacute;a igual, que no hab&iacute;a razones para alarmarse o sentir que hab&iacute;a algo desconocido o nuevo. No vi de inmediato la movida como una nueva retirada estrat&eacute;gica divina - despu&eacute;s que, conocida por mi parte la ley de gravedad de Newton y la ley de atracci&oacute;n el&eacute;ctrica de Coulomb,&nbsp; ya no veia a Dios como alguien necesario para mover directamente el universo natural - que me dej&oacute; mirando a lo alto buscando a Dios en delgados paises espirituales desprovistos de toda geograf&iacute;a. <br />
<br />
Ahora, mirando hacia atr&aacute;s, creo que fue muy importante en mi formaci&oacute;n la ausencia de pensamiento evolucionista, para el cual las cosas van cambiando y transmut&aacute;ndose unas en otras. Y no entender a tiempo la irreducible historicalidad de nuestra existencia. He debido forcejear toda mi vida con la tendencia a mirar el mundo como una colecci&oacute;n de esencias estables y de pensamintos definitivos. Es tal vez esto, como parte del desfase elemental en que YO me form&eacute; con respecto a la historia que se abr&iacute;a paso en el mundo alrededor nuestro, lo que me llev&oacute; especialmente a encontrarme apoyando, a fines de los sesenta, una revoluci&oacute;n de corte socialista cuando en el resto del mundo el socialismo se caia ya a pedazos. yo no pod&iacute;a moverme y proyectar sino que en los espacios que YO veia posibles.<br />
</div>
<div style="text-align: justify;">&nbsp;</div>]]></description>
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<title>Nacido y criado</title>
<link>http://www.mariovaldivia.cl/content/view/196/Nacido-y-criado.html#content-top</link>
<pubDate>Sat, 12 Aug 2006 13:42:26 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Mario Valdivia</dc:creator>
<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;"><img vspace="6" hspace="10" align="left" src="http://static.flickr.com/78/213289758_70a77b58e1_m.jpg" alt=""/>Se me vienen encima los recuerdos mirando la vaga silueta de mi reflejo en el vidrio de un escaparate. Casi nac&iacute;, y si me cri&eacute;, en Chill&aacute;n. Punto en el troncal principal del ramal m&aacute;s extremo del mundo: Chile. Y todav&iacute;a un poco m&aacute;s exc&eacute;ntrico, unos kil&oacute;metros hacia los trumaos que el Volc&aacute;n Chill&aacute;n ha desparramado por los primeros cerros que cierran el valle central. <br />
<br />
Tierra de vieja frontera. Tierra de jesuitas, de militares, de contrabandistas, de comerciantes rudos, de traficantes; gente violenta. Tierra de malones y expropiaciones, de violaciones y sangramientos; lugares violentos. YO nac&iacute; aqu&iacute; pero yo no me percat&eacute; de estas peculiaridades de las capas geol&oacute;gicas del lugar.<br />
<br />
Pero ah&iacute; est&aacute;n los nuevos recuerdos que s&uacute;bitamente salen del oscuro y adquieren visible presencia.<br />
<br />
<div style="text-align: justify;"> Retornan resonantes la lengua, las palabras, los nombres y las cosas.&nbsp; YO nac&iacute; en un mundo luminoso de ponchos,&nbsp; de machos, de pulchenes, de canchas, de choclos, de guaguas, de hualles y pellines, de quiltros, de g&uuml;e&ntilde;es, de pichintunes, y yo no supe de su luz.&nbsp; Mundo de m&uacute;sica innotada: Quiriquina, Diguill&iacute;n, Cayumanque, Palpal, Polcura, Hu&eacute;pil. Y tambi&eacute;n nombres de verdad, para superponer, obligar a la memoria y vaciar, el Carmen, San Javier, San Ignacio, la Ermita, San Gabriel;&nbsp; y yo no lo vi. Y luego tambi&eacute;n, cuando se mand&oacute; a manifestar serio respeto con el nuevo lugar de los lugares y con los nombres de sus vivientes, Yungay y Bulnes.&nbsp; El ramal transmuta a veces en ombligo, y YO fui un abierto y respetuoso escuchador.<br />
</div>
<br />
&iquest;Cu&aacute;ntas m&aacute;s palabras y cosas y m&uacute;sica y nombres ejercen su poder desde el invisible oscuro? Quiz&aacute;s de ahi una opaca nostalgia, una lentitud. <br />
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</div>]]></description>
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<title>yo oculto activamente a YO</title>
<link>http://www.mariovaldivia.cl/content/view/197/yo-oculto-activamente-a-YO.html#content-top</link>
<pubDate>Sat, 12 Aug 2006 11:25:16 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Mario Valdivia</dc:creator>
<description><![CDATA[<div style="text-align: justify;">Caminaba por las calles y, de pronto, recuerdo lo que dec&iacute;a Pascal, peleando - para variar - con Descartes, que los seres humanos somos mitad aut&oacute;matas y mitad mentes concientes. En alguna parte de sus Meditaciones, no recuerdo bien donde. Este aut&oacute;mata es al que <a href="http://www.mariovaldivia.cl/?p=195" target="_blank"><span style="text-decoration: underline; color: rgb(255, 0, 0);">le puse YO</span></a>. Es el ser que se ha moldeado en sus pr&aacute;cticas hist&oacute;ricas, muchas de las cuales han dejado huella pero no han dejado recuerdo (ni olvido). <br />
<br />
O sea que YO siempre est&aacute; parcialmente oculto a yo. Y tengo bien visto que no da lo mismo saber esto que no saberlo. Al contrario, tengo investigado que no hay oscuridad m&aacute;s grande que vivir siendo ciegos a la existencia de YO y creer que el &uacute;nico que existe soy yo. Entonces tenemos un comportamiento que activamente oculta a YO, produciendo una ceguera cada vez m&aacute;s espesa, si cabe. Esto si que es estar endemoniado.<br />
<br />
yo se da explicaciones. yo doy razones, especialmente doy razones de mis acciones.&nbsp; Explico estas acciones como resultado de mis intenciones. Me sent&eacute; porque quise sentarme, digo yo.&nbsp; No reclam&eacute;, a pesar que ten&iacute;a todo el derecho de hacerlo, porque no quise crear un conflicto, explico yo.&nbsp; No dije que no porque no me gusta ser egoista, razono yo. Acept&eacute; este cargo&nbsp; no porque lo haya buscado ni me guste, sino para servir a los dem&aacute;s, declaro yo.&nbsp; <br />
<br />
YO act&uacute;o; yo explico mis intenciones. <br />
<br />
En fin, yo considera a sus intenciones como la causa de las acciones. Niega activamente la existencia de YO, niega su propio comportamiento autom&aacute;tico. <br />
<br />
Saber que YO existe es saber que muchas veces no son mis intenciones la causa de mis aciones sino que al rev&eacute;s: mis accciones son la causa de mis intenciones. YO act&uacute;o y despu&eacute;s yo cuento historias de razones.&nbsp; (Seguro que Nietzsche dijo esto y mejor en alguna parte.)&nbsp; Ojo&nbsp; y oreja&nbsp; los que gustan explicar sus acciones como resultado de intenciones buenas, de intenciones que hablan bien de ellos, que los dejan bien parados...<br />
<br />
&iquest;Qui&eacute;n est&aacute; m&aacute;s endemoniado, me pregunt&eacute; yo, el que recuerda estar endemoniado o el que cree que no lo est&aacute;?<br />
<br />
Mir&eacute; al pasar mi reflejo en un escaparate. Me detuve. No me vi yo; una vieja historia se hizo presente. Me invadi&oacute; una rara serenidad compasiva.&nbsp;  <br />
<br />
</div>]]></description>
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<title>YO y yo</title>
<link>http://www.mariovaldivia.cl/content/view/195/YO-y-yo.html#content-top</link>
<pubDate>Fri, 11 Aug 2006 10:42:30 -0400</pubDate>
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<dc:creator>Mario Valdivia</dc:creator>
<description><![CDATA[<div style="TEXT-ALIGN: justify"><img hspace="10" src="http://static.flickr.com/78/205072173_25aa04c92a_m.jpg" align="right" vspace="5" alt=""/>Camino sin apuro hacia la plaza. Me observo caminando y me doy cuenta de algo obvio: aprend&iacute; a caminar, pero no me acuerdo cu&aacute;ndo ni c&oacute;mo; nada. Se que si no me ense&ntilde;aban a caminar no&nbsp; estar&iacute;a caminando hoy -hay que aprender a hacerlo. No caminamos los seres humanos de manera natural debido a nuestra estructura corporal. <br />
</div>
<br />
<div style="TEXT-ALIGN: justify">Reflexiono que reflexiono hablando: castellano por supuesto. Tambi&eacute;n aprendido sin recuerdo. &iexcl;Si hubiera nacido en Jap&oacute;n o en Ir&aacute;n!, pienso. Veo los frondosos tilos de la plaza, &quot;hermosos &aacute;rboles&quot;, me encuentro pensando. Tambi&eacute;n aprend&iacute; qu&eacute; son los &aacute;rboles: seres vivos, del reino vegetal, inspiran anhidrido carb&oacute;nico y expiran ox&iacute;geno, aprovechan la energ&iacute;a de la luz solar, hacen fotos&iacute;ntesis.&nbsp; No recuerdo cu&aacute;ndo aprend&iacute; todo esto, tal vez&nbsp; de a poco. Que los &aacute;rboles son seres vivos pero que est&aacute; permitido tallar en su corteza nombres de enamoradas, cosa que no se debe hacer en la piel de un animal -ser&iacute;a cruel - y menos aun en la piel de un ser humano -ser&iacute;a un crimen. &iquest;Qui&eacute;n me ense&ntilde;&oacute; todo esto? &iquest;Lo aprend&iacute; observando a mis semejantes?. &iquest;Cu&aacute;ndo? No hay recuerdo que recordar. Apenas alcanzo a darme cuenta que separo los tipos de seres que hay en el mundo en dos: los reales, que veo y toco, de las fantas&iacute;as que existen solamente en nuestra imaginaci&oacute;n: fantasmas, esp&iacute;ritus, unicornios. &iquest;C&oacute;mo y cu&aacute;ndo me molde&eacute; en esta manera de configurar y entender el mundo?<br />
</div>
<br />
<div style="TEXT-ALIGN: justify">Con seguridad son&nbsp; diferencias en lo aprendido lo que me hace distinto de un inca o de un romano, y tambi&eacute;n lo que me hace distinto de un japon&eacute;s o de un aborigen australiano de hoy. No creo que los genes tengan nada que ver en esto. <br />
<br />
Mi ser es pasado. YO soy pasado. <br />
<br />
Mi presente es pasado en acci&oacute;n. Mi futuro es pasado trabajando como imaginaci&oacute;n. Y no se trata solamente de mi.<br />
<br />
Pero tengo <a href="http://www.mariovaldivia.cl/?p=192" target="_blank"><span style="COLOR: rgb(255,0,0); TEXT-DECORATION: underline">dos pasados</span></a>: el claro del recuerdo y el olvido, por una parte, y el escondido oscuro, por otra. Y s&oacute;lo me puedo interpretar a mi mismo - me parece - desde el pasado claro, desde el pasado que recuerdo que recuerdo y que recuerdo que olvido. Esta auto-interpretaci&oacute;n de mi mismo se llama yo - con min&uacute;sculas. <br />
<br />
Hay una oscuridad inevitable en YO para yo. Una oscuridad irremediable en el YO que soy para el yo que, desde mi pasado claro, digo que soy. YO est&aacute; formado - formateado, dir&iacute;a un joven hacker - como ser de maneras que son transparentes -invisibles - para yo.<br />
<br />
Por eso, cada vez que un pedazo de pasado sale del oscuro escondido y se hace visible, yo recupero libertad. Adquiero -yo - la posibiliadd de observar algo de mi formateo y adquiero la posibilidad de dejarlo atr&aacute;s y reformatearme <br />
<br />
&nbsp;<br />
</div>]]></description>
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