Salvador Allende.
Enviado por Mario Valdivia
el 11/09/2005 a las 18:45
Al ser elegido Presidente tuvo la convicción que era depositario de una tradición republicana altamente valiosa. La dignidad de la institución que se hacía cuerpo en su persona lo hizo especialmente cuidadoso de cualquier menoscabo. En las horas solitarias del final, no aceptó salvarse como presidente destituido y exiliado; le pareció que eso mancillaba la Presidencia de Chile.
Al poner fin a su vida valorizó por encima de todo a la primera Institución de la República. Destacó a Chile como Patria por cuyas instituciones fundamentales vale la pena dar la vida. Al morir en La Moneda, el Presidente dio valor renovado a nuestra identidad de chilenos.
Y eso también vale para quienes fueron sus enemigos, y para quienes hoy sienten que hubieran podido ser enemigos suyos.
Etiquetas: Sin Categoría
Enviado por Vlado
el 13/09/2005 a las 21:26
Me llego mucho tu post. Es la mejor interpretación de su muerte que he encontrado este "once".
Gracias por recordarlo en tu blog.
Responder
Comentarios de este artículo en RSS
|
||||
Comentarios recientes
hace una semana
hace 3 semanas
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses