La desigualdad: ¿producción de vergüenza?
Enviado por Mario Valdivia
el 12/09/2005 a las 17:15
Acostumbramos mirar la desigualdad económica como un fenómeno estadístico - p. ej., las mediciones de desigualdad de ingresos. Sin embargo, la desigualdad debe ser interpretada como una vivencia, como percepciones experimentadas por los actores involucrados, si queremos sacar de ella conclusiones que nos permitan entender comportamientos sociales. Podemos pensar la desigualdad como una interpretación que hacemos de quiénes somos en la sociedad en que vivimos y quiénes son los otros que también participan de ella. En esta interpretación, es posible que la sociedad se divida en "unos" y "otros". Unos, se sentirán mirados en menos, como perdedores y fracasados; otros, sentirán que pueden mirar en menos. En Chile, la vemos manifestarse en esa sutil fractura que recorre la sociedad por la que se ejerce la asimetría del trato entre "usted" y "tu". R. Wilkinson mira de esta manera la desigualdad; para él la desigualdad consiste en la producción social de identidades que avergüenzan.
Se sabe que nuestras identidades sociales - fundadas en nuestra percepción de cómo nos ven - desempeñan un papel muy importante en la creación de nuestro sentido del yo, de quienes somos como individuos realmente. O sea, la producción social de vergüenza debe ser íntimamente muy dañina para los individuos. Una reacción a ella puede ser la oposición violenta a este sentirse avergonzado. En la reacción agresiva contra esta vergüenza, contra quienes sentimos que nos avergüenzan, puede estar el origen de la violencia ciega que a veces nos cuesta entender que exista con tanta abundancia. Y esta no aceptación violenta de la vergüenza posiblemente se de más en los grupos de jóvenes varones de talante menos resignado, entre los cuales pueda parecer posible inventar otros juegos que los disponibles permitidos, en los cuales se pueda ganar y no sentirse condenados a perder. Tal vez por esto ocurre que la violencia tienda a acompañar a los grupos y sociedades donde hay mucha desigualdad. La violencia como crimen, pero también como desconfianza, como corrosión de la cooperación y la sociabilidad, como abuso con la mujer y los niños. Para quienes tienen un talante más aceptador o más resignado, la desigualdad posiblemente se vive como impotencia, como insatisfacción de quienes somos en la vida, como ansiedad y depresión. Como muestran estudios cada vez más claramente, ver el libro de Wilkinson y también Science, los estados de ánimo caracterizados por la ansiedad, el desamparo y la depresión son caldo de cultivo para múltiples afecciones de salud. De aquí posiblemente surge la relación que se da entre la desigualdad la mala salud y la enfermedad.
¿Equivale esta desigualdad a la desigualdad económica medida, p. ej., a la desigualdad de ingresos? Wilkinson al parecer las considera prácticamente iguales; y aunque ciertamente no son lo mismo, más allá de ciertos límites no veo cómo se puedan manener independientes y separadas. El mercado competitivo produce desigualdad - hay, por definición, ganadores y perdedores, no solamente en sentido objetivo, sino que los jugadores se interpretan a si mismos como ganadores y perdedores y son embargados por diversos estados de ánimo a partir de estas interpretaciones. Cómo hacer para que esta desigualdad constitutiva no se convirta en producción social de vergüenza, sino que sea interpretada como algo legítimo, es fundamental para que construyamos un "nosotros" sin violencia y sin enfermedades que deriven de la insatisfacción de existir juntos. Realmente no me imagino que esto se pueda resolver bien desde el puro liberalismo.
Etiquetas: Igualdad-desigualdad.
Enviado por María Isabel Cruzat
el 15/09/2005 a las 15:50
Mario, me abres una nueva mirada de la desigualdad, muy aportadora... yo asociaba desigualdad y violencia con " pertenencia", no ser parte de un nosotros, o "exclusión", además de los ingresos... pero la producción social de verguenza es mucho más que la no pertenencia y sin duda no puede sino ser íntimamente dañina....me hace mucho sentido, también las formas de reacción que describes... Me quedo con tus pregunta: ¿cómo hacer que la desigualdad constitutiva no se convierta en producción social de verguenza? ¿como construir un nosotros sin violencia y sin enfermedades que deriven de la insatisfacción de existir juntos? En este trabajo quiero estar
Responder
Enviado por Marco Garrido Valtierre
el 17/09/2005 a las 17:24
Mario, creo que es primera vez que te comento, pero si te he leído los otros spot que has escrito, mi pregunta es:
A pesar de ser bastante entrete leer tus spot ¿Cual es tu foco en la vida?, que acá en Arica he recibido bastantes comentarios de ti súper buenos, por eso visito tu pagina.
Gracias
Enviado por Mauricio Solari Berríos
el 19/09/2005 a las 22:20
Mario te agradezco mucho tu report, ya que ´veo la rewsiganción y la vergüenza como un iniciador de violencia, hay quienes le tratan mediante planes para aumentar la "seguridad ciudadana", debemos inventar un juego para disminuir la Vergüenza Ciudadana y Domestica, gracias
Enviado por Gabriel Bunster
el 21/09/2005 a las 6:56
Pienso en los piedrazos en las nuevas autopistas; los veo como esa violencia del que está del otro lado sin ninguna posibilidad de acceder a ese mundo que pasa por allá abajo, aquejados además por problemas muchas veces increibles.
Recomiendo el ejercicio del coaching a personas con necesidades de ello, en un esquema de conversación libre de una hora a la semana, en forma persistente por meses, en donde nos impliquemos en el desarrollo personal y económico del otro. Dos a la semana puede ser suficiente.
Las barreras en las autopistas nos defienden de la violencia pero no pueden hacernos olvidar a esos otros.
Enviado por Cecilia Meza M
el 03/10/2005 a las 17:48
Mario, al leer tus escritos se me hace evidente una sensación de malestar, creo que me conecté con la injusticia y sin embargo no hago más que reconocer lo que siento en mi cuerpo, y me pregunto: esta desigualdad se traduce en nuestro país en posturas corporales, en formas de hablar, en gestos que delatan no estar grato. El miedo y la rabia tienen mucha fuerza, tenemos que abrir los espacios para utilizarla positivamente. No matemos esta fuerza sólo canalicémosla
Enviado por romina constenla
el 11/10/2005 a las 23:06
Hola Mario.
Me entretengo mucho leyéndote y me parece que tu visión de la sociedad es bastante realista.. Pero que se puede hacer en un sistema que cada ves esta mas deshumanizado.. Cada vez las personas son sometidas a más trabajo lo que trae más estrés, y problemas de salud, por consecuente las personas tienen cada ves menos tiempo para relacionarse entre ellas. Lamentablemente uno no puede vivir sin la sociedad y uno no puede cambiar si esta no lo hace, pero como van las cosas no creo que cambien.
Cada año la sociedad pide que uno mejore en su forma de ser, en tener un trabajo mejor, en tener el auto del año, etc.
Y las personas que no acceden a estos requerimientos se van quedando estancadas en la sociedad.
Es decir estamos viviendo en una sociedad en que los ricos son cada ves mas ricos y en que los pobres son cada ves mas pobres
Bueno mi pregunta es ¿Qué se puede hacer para de alguna forma salir ileso de los problemas psicológicos, que son cada ves mas comunes, un una sociedad que esta cada vez mas exigente?
Romina Contenla L
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