¿Solidaridad?

Recuperado de un breve resfrío, el endemoniado continuó con su labor de observar cómo vive la gente en Chillán. Se percató de las personas que en su ir y venir a la iglesia catedral depositaban una o dos monedas en las manos de un personaje sentado bajo las arcadas de la entrada al templo. Pensó en los creadores de programas asistencialistas. Estos creen menos en el individualismo ¡y entonces no toman compromisos personales!; evalúan con sensibilidad las desigualdades ¡y entonces adquieren autoridad. Y producen desigualdad, supuso. Penso: aquí deben haber muchas diferencias sociales, y debe haber mucha gente con buena conciencia, y debe haber mucho eternizado pedigüeño enrabiadamente insatisfecho. Y constató que así era. Pensó: aquí falta un compromiso compartido, ¡no tienen unos y otros ninguna promesa en común.! Observó como conviven cotidianamente. Se percató que lo "en común" de estas personas es esclusivamente las cosas que hacen juntas en sus actividades corrientes. Las cosas que hacen es la única fuente de convivencia. Dijo: ¡Si solamente tuvieran un amor o un dolor en común que los comprometiera!, entonces podría haber genuina solidaridad.
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Comentarios

Me llega la frase, compartir un dolor o un amor, base de genuina solidaridad. Gracias por ella
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FELICITACIONES POR TU BLOG MARIO. Las observaciones de tu ENDEMONIADO me encantan de repete siento ecos de Italo Calvino en ellas... vendran mas_
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