Sostiene gente confiable haber oido decir a Nicanor Parra, nuestro poeta, que Chile, más que un país, es un paisaje con pretenciones de país
Lo que no conviene hacer con esta afirmación es tratarla como si ella fuera la criatura arbitraria de un artista imaginativo e ingenioso que puede permitirse cualquier licencia, pero carente de todo fundamento. O sea, que no hay que tratarla en serio. Para hablar en serio sobre Chile habría que consultar quizás a expertos sobre la materia. Más vale que no. Después de todo, no tenemos expertos en ningún campo (economía, sociología, medioambiente,derecho internacional) que hayan alcanzado la excelencia de Parra en la poesía. A ver qué se puede permitir que diga el poeta si se procura escuchar sus dichos en serio.
Espero no violentar en demasía a don Nicanor haciendo las siguientes interpretaciones:
a) Un paisaje es para mi un lugar geográfico que se devela fundamentalmente como un horizonte a la vista
b) Entiendo que un país es un yo colectivo, un nosotros; una voluntad autónoma de constituirse como tal y de mantenerse como tal en el tiempo.
c) La pretención es una de las infinitas caras de la mentira. Consiste en engañar con la identidad propia asumiendo en público una que no se es con un cierto éxito que tranquiliza al pretencioso que termina habitualmente engañándose a si mismo.
O sea, creo que Parra nos dice que el paisaje de Chile tiene una fuerte existencia, una poderosa presencia que constituye lo que éste es. Que, en cambio, algo de fondo cojea en Chile como país, cuando menos algo importante falta para que se constituya como tal.....Y que preferimos tranquilizarnos tratando de no ver lo que falta, ilusionándonos engañosamente que ya está hecho lo que no está.
a) Chile paisaje
El poeta no dice que Chile sea un lugar, dice un paisaje. Seguramente todo paisaje corresponde a un lugar, pero no todo lugar es un paisaje. Una habitación posiblemente no es un paisaje, tampoco una calle cualquiera en una ciudad. Hay lugares que nos envuelven como sonidos, otros como sensaciones de temperatura, otros son mono-tonos y desaparecen en una trasparencia ensimismante. Un paisaje, pienso, es un horizonte a la vista, es un lugar que se devela de esa manera, como un horizonte visible.
No es necesario demostrar que el paisaje en Chile tiene una presencia fuerte y permanente, basta con mirar. Miles y miles de kilómetros de altas cordilleras nevadas invierno y verano constituyen una omnipresencia que interrumpe y modula toda mirada posible en el angosto territorio, o bien es el mar infinitamente ancho e inquieto que juega un papel equivalente al hacer perder pie bruscamente a la mirada y lanzarla al infinito azul. De norte a sur las variaciones que encuentra la vista son tan radicales que ella no encuentra sosiego. El paisaje de Chile se nos está haciendo presente en todo momento, llamándonos la atención, imponiéndonos su ser.
Los recursos naturales resaltan rápidamente en el paisaje inclusive ante la mirada menos interesada. Están ahí, a la vista, minerales que no tienen donde esconderse en la desnudez de los desiertos y los altos roqueríos cordilleranos. Agua dulce que baja por centenares de ríos que hacen tropezar periódicamente el tránsito longitudinal cotidiano, y cuya reserva se dibuja como una fuente eterna en las nieves altas en el horizonte. Reservas ilimitadas en los hielos del sur que, a pesar de su fuerte presencia obstructiva a todo habitar, nadie ha sabido como convertir en recurso aún. Un clima siempre en exhibición cambia permanentemente sin tranquilidad de la aridez del verano a la lluvia abundante invernal, del calor del día al frío del atardecer - las "frescas brisas" veraniegas que tan distintivamente llamaron la atención de los primeros europeos y que tan rápidamente demostraron ser favorables para árboles y frutas que ellos tanto apreciaban y que siguen apreciándose hoy día. Aguas oceánicas oxigenadas y frías encerradas mansamente en llamativos y convolutos fiordos que hacen disponibles miles de kilómetros cuadrados para la pesca y, mas tarde, para el cultivo de especies marinas muy apreciadas.
Han sido los recursos naturales, más que ningún otro factor, los focos definitorios del poblamiento, la economía y el desarrrollo del poder político-militar en Chile.
(Hasta aquí por ahora)




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Hola Mario
Estaba leyendo lo que dices de Nicanor Parra aqui en España apenas es
conocido , me gusta lo que estoy escuchando de los ribosomas
Mil besos de Maria
Parra
Hola María
Parar en nuestro gran poeta post nerudiano
Es un contrapunto total con respecto a neruda
Poesía cotidiana, de conversaciones de todos los días sin la cosa ampulosa, grandilocuente y cósmica de Neruda. Puro lenguage y cnversaciones corrientes.
Te recomiendo sus Antipoesía y Hojas de Parra.
Premio Romulo Gallegos
Premio Reina Sofía
El mayor premio inglés en poesía cuyo nombre no recuerdo
Ya ves, lugar chico poetas grandes, herencia de España, seguro!
besos