Patricio Appel me envió esta nota que publico con agrado:
Mi padre llegó a Puerto Aguirre desde de Puerto Montt alla por el año 1946 un 13 de Agosto. Según nos cuenta, no sabía nada de ese lugar, sólo que tenía que levantar una fábrica de conservas de mariscos en Caleta Andrede, que asi se llamaba el lugar en honor al primer poblador de ese lugar, don Francisco Andrade.
Llegó a eso de las 4 de la mañana, hora en que habitualmente pasaban los buques de la Empresa Marítima, filial o continuadora de FF EE. Tú podías encontrar en los cubiertos de los buques el logo de ferrocarriles; si hasta los años 70 había en Puerto Cisnes un empleado de Ferrocarriles, (digno de Ripley). El cuento es que llegó a esa hora y una persona lo llevó desde el buque hasta la playa, donde ahora está el muelle, y lo dejó ahi, de noche y con un temporal de los que hay alla muy a menudo. Caminó por la calle y encontró una casa donde se veía luz. Miró por la ventana y vió a dos personas conversando una botella de vino, golpeó y alguien le abrió la puerta y lo invitan a compartir esa botella. Se trataba de don Chome Ampuero y otro al que el no recuerda. Le dieron alojamiento y al día siguiente lo llevaron a caleta en bote, (el camino se hiso por ahí por la década del 60 con la Sra. Zorka Letnig, como delegada provincial).
El caso es que en Caleta había sólo una familia, la de Don Francisco Andrede, que vivía en una casafogón, tan tipicas de la zona de esos años, y ahi se quedó mi padre. La isla entonces era montaña virgen. Al poco tiempo llegan los hacheros, contratados en su mayoría en Calbuco, y comienza la construcción de lo que sería por 30 años la FABRICA DE CONSERVAS "ANCLA" LTDA. Esto dura por casi 3 años, al cabo de los cuales se está listo para producir, lo que no era muy dificil puesto que a la vuelta de la esquina se encontraban toneladas de mariscos. Este era el lugar ideal para la fábrica, en el medio de toda esa cantidad de mariscos de lo que quieras. Se envasaba cholgas, choritos, locos, almejas, sierra, picirocos, erizos, pejerreyes, surtido para caldillo, etc. etc, Los primeros años había que ponerles cuota a los busos (escafandras, no había ranas) porque si no copaban la capacidad de la industria.
Hecho este trabajo, mi padre regresa a Puerto Octay y se casa con mi madre y regresa. Al año siguiente vine al mundo yo, el 31 de Octubre de 1949. Para ese entonces vivíamos en los altos de la Fábrica. Como durante el día se trabajaba en producir, los tarros llenos había que limpiarlos y etiquetarlos, labor ésta que se hacía en forma manual. No habían máquinas , y a mi papá no se le ocurrio mejor cosa que enplear para esto a los hijos de los trabajaores que tenían entre 8, 9 y 10 años e iban a la escuela en Aguirre. Después de clases se ganaban unos pesos, ésos que fueron mis primeros compañeros de jugarretas. Yo era un piojo de 1 año, asi que para mi padre era común ver que sus tarros no se limpiaban con la rapidéz que el quería, porque todos estaban jugando con el regalón.
Al poco tiempo nace mi hermano Carlos, que actualmente es capitán mercante y nevega esas aguas, antes con el Quellón, luego con el catamarán, ahora con un barco de Kochifas. Después, al tercer año, nace ni hermano José Luis, el cual a la fecha es detenido desaparecido, pero eso es otra historia. Al final nace mi hermana, Marisol. Cuándo tenía como 4 años me aburría de sobremanera porque todos mi amigos grandes (10 y 11años) iban a la escuela que en ese tiempo ya se había creado en Caleta, la Escuela Pública Nº 8 que funcionaba ahí donde está hoy día la escuela de Caleta. Era sólo una sala donde se impartían clase hasta, creo, tercero básico. Como dije me aburría, entonces mi padre me mandó a hacer un pupitre con asiento, a mi medida (que aún conservo) y a clase se ha dicho, no como alumno regular sino como oyente, término éste para designar a los que aunque a veces sabíamos más que los alumnos, por problemas de edad no podíamos matricularnos. En ese tiempo teníamos clases en verano y vacaciones en invierno, para así no llegar tan mojados al colegio. Asi pasaba la vida hasta que a mis padres se les ocurrió mandarme a Puerto Octay donde mis abuelos para continuar los cursos, asi fué que mis hermanos y yo cursamos estudios en Puerto Octay y luego en el colegio San Francisco Javier de Puerto Montt.
Siempre volvíamos en vacaciones a Aguirre, y era un verdadero parto sacarnos de ahí en el mes de Marzo, despues de haber pasado dos meses a todo pasto, jugando con lanchitas de madera, cayéndonos al agua, situación que era castigada severamente por mi madre, porque implicaba que habíamos andado en bote. Esta era la cosa más seria que podíamos hacer, asi que cuando eso ocurría yo pasaba a la fábrica, me iba a hurtadillas a la caldera y ahí donde trabajaba Herminio Paillán, alias "coyoyao", me sacaba la ropa y mientras que él con la puerta del fogón de la caldera abierta las secaba. Yo me escondía entre los sacos que habían ahi y hacían las veces de asiento, en un dos por tres, mi ropa seca y yo pasaba piola.
Cómo olvidar los campeonatos de futbol que organizabamos. Resulta que en la parte trasera de la fábrica había una pampa plana con pasto que tenía más o menos las dimensiones de una cancha de baby, pero era pintada para nosostros, que teníamos en ese entonces 8 años yo, Carlos 7 y Jóse 5, los que junto a Luis Paillán, Octavio Mansilla, Chulasco Cárcamo, etc. eramos "los de pa`rriba" y jugábamos contra "los depa´bajo" (nombre esto nada que ver con la actualidad, sólo que desde la fábrica a mi casa y la de ellos había que subir una cuesta pequeña, entonces nosotros eramos los de arriba, y los otros los de abajo)capitaneados por Axel Hernandez, Pihuel, Colde y otros. La cosa era que ganáramos o perdiéramos terminábamos en una guerra de piedras (sin consecuencias por cierto) pero al día siguiente era sagrada la pichanga de nuevo, y asi dia a día. Cuando no estabamos en estos menesteres, nos daba por incursionar en la isla, llegamos a circundar a pie toda la isla caminando solo por las rocas de la playa, no creo que otro lo haya hecho, también nos dedicabamos a jugar con embarcaciones en miniatura (50 cm) de la lanchas, en las piedras de Caleta. Eso era lo máximo, hacíamos puertos, muelles, etc. cosas que se destruian cuando bajaba la marea y debíamos reconstruir todos los dias.
Asi pasamos hasta los 10 años, cuando durante una pascua, mi padre nos regaló una chalupita con un motor centrado marca Peter de tres caballos con cambio de marchas, es decir UN FERRARI. No corría mucho, pero nosotros no remábamos, con esto se nos agrandó el horizonte. Imagínate las posibilidades ahora, no había isla en los alrrededores a la cual nuestro inquieto espíritu aventurero no haya pisado, la mayoría de las veces buscando huevos de gaviotas u otros pájaros, cazando y comiendo lo que pillaramos y durmiendo bajo una carpa de camión, porque carpas como las de ahora, ni soñar. Así con Luis Paillan (jurel seco) y su hermano Jorge (oreja de tacho)no le dábamos cuartel a la pobre embarcación,hasta que en cosa de segundos llegaba el maldito Marzo. Pero si parecía que hacía solo minutos que era la pascua y llegabamos a Caleta, no alcanzábamos a disfrutar cuándo llegaba Marzo. ¿Qué se hicieron Enero y Febrero????, tan grande era la diversión.
Pero la vida sigue, nos hicimos hombres y por allá por el año 1973, me quedé en la isla so pretexto que la situación política asi lo ameritaba y me puse a trabajar como capitán de las lanchas de la conservera, obviamente con los que antes eran mis compañeros de jugarretas como mi tripulación, es decir Luis Paillán, Axel Hernandez, Roger Huenuman, Victos Paillan, y Chiporro Paillán, que de tanto llamarlo asi casi no me acuerdo de su nombre,(Orlando). Con ellos tripulamos el Ancla I el Ancla II y la Rapa Nui, embarcaciones que hoy llenan mis recuerdos. Cuántas vivencias, yo tenía en ese entonces 20 años y el resto también; imagínate un grupo de cabros de 20 años, solos en una lancha con esos vientos y olas, éramos arrejonados, no había ola ni viento capáz de atajarnos. Hicimos cuanta entupidez puedas imaginarte, pero nosotros no teníamos un angel de la guarda, no, JESUS en persona nos cuidaba, porque si no era asi, no me puedo imaginar como sobrevivimos. En aquel tiempo no habían motores fuera de borda, todo se hacía con la fuerza de los remos o la vela, siempre parchada o ahumada, eran maestros en "cuadrar" una vela y para eso se ocupaba la cancha de futbol, y ahí participaba medio mundo, dando opiniones o simplemente matando el tiempo. Las chalupas eran de 4 o 5 metros y cuando se iban a buscar mariscos era común verlos partir a 4 remos, aunque un poco más allá cuando no los veían izaban la vela, ni lesos. Claro que a veces en esos raros veranos de dos semanas de sol y sin viento, se mamaban dos o tres dias a remo, bueno, se quedaban sacando mariscos unas dos a tres semanas y nosostros con las lanchas se los retirábamos
Recuerdo por ejemplo ver decenas de chalupas a la vela frente a la bahía pescando sierras, boltejeando tardes enteras entre Pomar y Aguirre, sierras que posteriormente se faenaban en la conservera. Por ahí vi una foto donde aparace una rancha de pescadores, era de plástico con armazón de cañería, no, las de mi tiempo eran de junquillo y ramas, con fuegos en su interior para secar el traje del buzo que era con escafandra. No se conocía el hombre rana, era con esas bombas de aire manual. Cuántas muertes vi por roturas de las mangueras, cuantos embolias, alla le llamaban "los pilló la máquina", personas desfiguradas de por vida por no conocer los peligros que acarrea el bucear a profundidades sin cámara de descompresión o seguir los procedimiento, que tampoco conocíamos.
Y asi tanta vida diferente que hoy si no la cuento sólo va a ser eso, un cuento. Esto debe darse a conocer, el Aguirre de hoy no tiene nada en común con el que yo conocí. Los campoeonatos de Truco eran el pan de cada día, cuantos FALTA ENVÍO grité, e incluso con mi amigo Raúl Uribe fuimos campeones de la isla, todos nos conociamos. Era común que al visitar una casa y lo primero que te ofrecían era un mate, y al calor de la infusión desgranabamos recuerdos, cosas que nos pasaban, chascarros, imaginabamos bromas para otros(algunas se hicieron célebres). Nadie por ejemplo tenía su puerta con llave, tú simplemente entrabas y alli estaba la cocina presta al mate, cafe, o si era hora de almuerzo, no faltaba el plato de cazuela o churasco etc. La gente se conocía mas por su apodo que por su nombre, por ejemplo, "panza negra" chiporro" "loya", "cajón" "pihuel" "Gallinazo" etc, eran apodos de personajes muy conocidos y de tanto usarlos se me olvidan los nombres verdaderos. Cóomo olvidar al maestro Chiguay, un carpintero de ribera como los que ya se fueron, que era un verdadero artista en esto, no sabía leer ni escribir, pero no se de alguien a quién los secretos de una embarcación le fueran tan conocidos. Con el ciprés en sus manos, hacía verdaderas obras de arte. A Juanito Carvajal, con su entusiasmo y alegría, daba vida a los motores fueran de la marca que fueran, no había herramientas ni repuestos, solo imaginación. Recuerdo que una vez lo vi llegar con su lanchita con una biela de madera, se le había roto la original en alguna isla y el se fabricó una de madera para que lo saque del paso.
En fin, son miles y miles de recuerdos, que si tu quieres a medida que me vaya acordando te los puedo relatar.
Un abrazo,
Pato



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Buena cosa lo tuyo
Pato, los que hemos vivido y crecido en ciudades mas grandes, casi no tenemos historia, solo la propia y a veces hasta olvidada por la falta de repetirla oralmente, por eso hoy nos reuninos para recordar los viejos tiempos asi nuestra historia no se no olvida, es mas se valora y enriquese ya que cada uno aporta una persepcion distinta de lo vivido, solo tengo una inclietud, todos tienen apodos, unos mas "piores" que otros, cual era el tuyo ¿¿¿