Mario Valdivia

NanoLibros

Agradezco este valioso libro, desprovisto de fervor religioso, sobre religión y ateismo.

Andre Comte-Sponville, "El pequeño libro de spiritualidad atea"

 

Biblioteca

Comentarios recientes

Nuevo blidget

Más sobre aburrirse y abrumarse

Enviado por Mario Valdivia el 10/03/2008 a las 14:14
Mario Valdivia

Antes AQUÍ.

Puedo aburrirme cuando me quedo en algún lugar sin nada que hacer salvo hacer pasar el tiempo, y también puedo aburrirme cuando me doy un lapso de tiempo a mi mismo y, a pesar de eso, no logro ocultame que no encuentro nada en serio que hacer. Me pasa muchas veces en reuniones sociales. Lo mismo me pasa cuando me abrumo: puede ocurrir cuando me enfrento a una tarea inesperada y urgente y ella se me impone desde "fuera"; pero también puedo abrumarme por falta de tiempo cuando - paradojalmente - me doy tiempo para mi mismo, por ejemplo, en unas vacaciones de turismo que, súbitamente, me abruman, se me aparecen como tareas que debo cumplir y me hacen sentir que no tengo tiempo.

Al parecer entonces me puedo dar tiempo a mi mismo para hacer lo que yo quiero y, sin embargo, agualmente me aburro o igualmente me abrumo. Es como si lo que decido hacer no es lo que me interesa en serio hacer a mi, y me aburro. O como si lo que decido hacer termina enfrentándome como tareas impuestas desde afuera - osea, no como algo que me interesa en serio a mi - y me abrumo.

O sea, no es tan fácil decidir qué es lo que realmente me interesa a mi. Como si definir un tiempo y acciones propias que resulten significativas para mi mismo no sea algo simple de hacer. Puedo encontrarme, al cabo de tomar mi decisión de asignarme tiempo y decidir mis actos, aburrido por un tiempo que se alarga y por acciones que no parecen tener valor especial. Y también puedo encontrarme abrumado por acciones que decidí y que ahora me enfrentan como tareas impuestas que reducen y me quitan mi tiempo.

Aparentemente nos movemos en realidad en un mundo de posibilidades fundamentalmente indiferentes. No podemos establecer prioridades significativas: o nos aburren o se multiplican todas parejamente como tareas igualmente importantes o indiferentes. Quizás esto caracterice al mundo moderno que habitamos actualmente. No hay donde ir para encontrar algo que sea realmente más importante que otras cosas; todas las diferencias parecen ser cuestión de grados. Esto es especialmente asi ya que lo valioso proviene de nuestra propia evaluación individual.

Podríamos pensar que es cuestión que cada uno de nosotros defina una tarea o una misión propia en su vida y comprometa con ella sus actos y su tiempo y ¡ya! ahuyentado serán el aburrmiento y la falta de tiempo. Y, sin embargo, si este mundo nos enfrenta con una general indiferencia, quizás eso no se puede hacer del todo sin tomar responsabilidad por cambiar este mundo como un todo.

¿Cuánto espacio existe para enfrentar la opresión del aburrimiento o la presión de la falta de tiempo mediante una decisión exclusivamente individual?

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS