Mario Valdivia

NanoLibros

Agradezco este valioso libro, desprovisto de fervor religioso, sobre religión y ateismo.

Andre Comte-Sponville, "El pequeño libro de spiritualidad atea"

 

Biblioteca

Comentarios recientes

Nuevo blidget

Comprometerse con una intención.

Enviado por Mario Valdivia el 16/11/2005 a las 17:39
Mario Valdivia
Pregunta: tienes la intención de realizar una acción, de producir algún resultado, de hacer que algo ocurra.  Tú sabes que estas acciones o resultados le interesan a alguien que los valora; talvez los necesita y le gustaría que tú los hagas pasar. Quizás hasta se hace expectativas que tú hagas algo al respecto. ¿Cómo te comprometes con tu intención? Lo que sabes es que, sin comprometerte con ella seguramente no harás nada, permitiendo quizás  que se creen expectativas que se verán frustradas.

Respuesta: ciertamente una manera de comprometerte con tu intención es hacerle una promesa a dicha persona. Le prometes hacerte cargo de que ocurra eso que le interesa, en el momento que le interesa. Haces esto libremente porque decides comprometerte con tu intención. Ahora te ordenas a ti mismo cumplir lo prometido y le has dado autoridad a la otra persona para que reclame si no cumples. Así no te puedes engañar a ti mismo. ¿Cuántas veces no nos engañamos a nosotros mismos declarándonos intenciones que no nos importa no cumplir porque no le hemos prometido nada a nadie? Pero si hacemos una promesa a otra persona, normalmente nos afanaremos por cumplirla porque  no queremos producirle un daño creandole expectativas que no se cumplirán. Tampoco querremos quedar como personas poco cumplidoras.

Además, ¿cómo podemos estar seguros que lo que intentamos hacer le interesa efectivamente a la otra persona? ¿No nos ocurre también que hacemos algo con la (quizás secreta) expectativa que alguien lo valore y al final nos frustramos porque eso no pasa? También para esto sirve prometer. Comenzamos haciendo una oferta a alguien de producir una determinada acción; si esta oferta es aceptada por esa persona, hacemos la promesa. Así creamos una intención comprometida. Y si esta oferta no es aceptada, no prometemos, comprometiéndonos -por el contrario- a no declarar  intensiones y hacernos expectativas.

Enviado por Felipe Contreras H. el 18/11/2005 a las 7:30
Felipe Contreras H.
Mario: Buenisimos tus post de habilidades. Las he copiado todas en una nueva sección que inventé en mi BLOG, son materia obligada de alumnos de la UTA la Mercator y Atina. Muchas Gracias.

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS