Me dejó perplejo una pregunta que me hicieron de por qué el aburrimiento habitualmente se asocia al sueño. Parece una cosa evidente y obvia, pero detrás de estas cosas que parecen obvias yacen muchas veces interrogantes simplemente no imaginadas. Después de no pocos días mirando y hurgando por aquí y allá, di con una respuesta que me parece a mi que tiene algo de verdad.
Los estados de ánimo nos embargan y afectan, nos sintonizan y predisponen afectivamente, en la medida que se mantienen ocultos, en la medida que no se nos hacen presentes como tales estados de (nuestro) ánimo, sino que de alguna manera se disfrazan o se disimulan. Verifico esto con el estado de ánimo de resignación, por ejemplo. La resignación me resigna en la medida que no observo que consiste en una predisposición que yo traigo a la situación en la que me encuentro y veo que la situación me confronta como una situación resignante. O sea, interpreto que la situación no tiene posibilidades valiosas abiertas para mi, y no observo que soy yo quien no inventa estas posibilidades.
Y este hecho vale igualmente si la situación resignante me afecta a mi individualmente y no a otros, afecta a muchos otros, o afecta a (UNO) cualquiera que se encuentre en esta situación. Sigue siendo un hecho que la resignación es un estado de ánimo que yo, muchos, o UNO cualquiera, trae a esta situación y la constituye como un horizonte cerrado a buenas posibilidades. Si observo (observamos) que la resignación la traemos nosotros como una predisposición afectiva al horizonte de posibilidades que se despliega en la situación, y que no hay nada en la situación "misma" que fatalmente la cause o evoque, este estado de ánimo pierde su capacidad de afectarme, y en cierto sentido desaparece como tal estado de ánimo.
Consideremos también el estado de ánimo de estar abrumados, de no tener tiempo; la angustia descontrolante de la falta de tiempo. Este estado de ánimo nos posee y embarga en la medida que no se hace presente como un estado de nuestro ánimo sino que como una característica de la situación: efectivamente hay demasiado que hacer, el tiempo se hace corto, el futuro aparece como una serie interminable de cosas por hacer. Desaparecemos ante nosotros mismos como agentes que configuramos la situación tal como ella se despliega ante nuestro ser. Estar abrumado no es un estado de mi ánimo - o de nuestro ánimo -, es simplemente el resultado obvio de tener mucho que hacer. Mi estado de ánimo - nuestro estado de ánimo, el estado de ánimo de (UNO) cualquiera que se encuentre en esta situación de exceso de cosas por hacer - es simplemente el resultado de eso: de que no hay tiempo suficiente para hacer todo lo que hay que hacer. Precisamente gracias a mantenerse oculto como estado de nuestro ánimo, el estar abrumados efectivamente nos posee abrumándonos.
Lo mismo vale para el aburrimiento. Es la persona que tengo al frente, o bien esta situación que muchos vivimos compartidamente, o bien esta situación que (UNO) cualquiera experimenta, la que produce aburrimiento: es aburrida. No soy yo (nosotros, o UNO cualquiera) quien trae el aburrimiento y constituye la situación desde el estar aburrido. Este ocultarse (ante nosotros mismos) del aburrimiento como un estado de ánimo nuestro y disfrazarse como un resultado causado por una situación que es aburrida en si misma, hace que el aburrimiento nos aburra, hace que nos afecte efectivamente aburriéndonos. No es que yo no abra posibilidades que me resulten interesantes aquí, sino que la situación no tiene posibilidades que sean interesantes para mi, y todo carece de interés y es aburrido.
Entonces, "tengo sueño" puede ser el ocultamiento perfecto (ante mi mismo) del aburrimiento como estado de mi ánimo (de nuestro ánimo, del ánimo de UNO cualquiera). No es que traigo un estado de ánimo de aburrimiento conmigo, no es que esté aburrido (yo, nosotros, UNO cualquiera), sino que simplemente pasa que tengo (tenemos) sueño. Tener sueño no es algo que yo le ponga a la situación, es simplemente algo que me pasa, algo causado en mi cuerpo. El sueño puede ser al gran ocultador y disimulador del aburrimiento; el gran habilitador de la capacidad de afectarnos como algo aburrido que tiene el aburrimiento.



Este sitio funciona sobre la
Sólo para decir
...que nosotros no nos resignamos:="")"" Visítenos !
Salu2