Pregunta: me parece que las personas no somos solamente roles en prácticas. También tenemos identidad, tenemos sueños y proyectos de vida. ¿Cómo escuchar esto? Respuesta: te propongo que lo miremos así: las personas desempeñamos roles en prácticas sociales. Pensemos en nosotros mismos. Tal vez somos madres, suegras, solteros, divorciadas, estudiantes, profesionales de alguna especialidad, jefes de departamento, gerentes, clientes, cristianos practicantes, etc., etc. Esta suerte de constelación de roles en prácticas que cada uno desempeña define nuestra identidad. También nuestros atributos más "subjetivos" - tal vez pensamos que somos amistosos, tímidos, alegres, pacientes etc - podemos mirarlos como definidos por los roles que desempeñamos en ciertas prácticas - tales como la amistad, la sociabilidad, la paternidad etc. Así, podemos considerar que nuestra identidad corresponde a una articulación de todos estos roles. Aquí te pido que ensayes esta mirada: declara quien tú crees que eres y enseguida observa las prácticas que juegas y los roles que desempeñas en ellas que le dan sentido a tu declaración de identidad. Sin embargo, no sólo vivimos en las prácticas del presente, también tenemos expectativas, sueños, y proyectos de llegar a adquirir una determinada identidad. Queremos dejar atrás ciertos roles en ciertas prácticas y adquirir nuevos roles en nuevas prácticas: queremos llegar a ser una determinada identidad. O sea, tenemos -en el presente -un futuro que nos importa y nos afana. Y este futuro presupone que ya hemos adquirido una familiaridad con un mundo de nuevas prácticas y roles que vemos como posibilidades que podemos desempeñar. Te pido que escuches ahora tu propio futuro: oye tus sueños o tu falta de sueños, tus planes o expectativas más o menos confesados y compartidos de adquirir una identidad futura. Escuchar a las personas en su dimensión de futuro quiere decir dejar que las acciones y las conversaciones de las personas te digan algo de sus preocupaciones de futuro. Nuestra capacidad de hacer esto, de permitir que algo nos sea dicho, nace de que nosotros también tenemos preocupaciones de futuro, y por eso las preocupaciones de futuro de otros nos pueden resultar familiares. De nuevo, más que de hacer grandes esfuerzos por entender a otras personas, se trata en este caso más bien de tener también un futuro -preocupaciones de llegar a ser- y a partir de éste tener familiaridad con las preocupaciones de futuro de otros. Otra cosa es que nuestro futuro sea más bien pobre o rico en posibilidades. De esta pobreza o riqueza de posibilidades que vemos abiertas hacia adelante para nosotros y de su fundamento, va a depender crucialmente nuestra capacidad de escuchar a otras personas y de traerles valor sobre la base de lo que escuchamos. Por eso debemos valorar y agradecer lo que hace el blog de Fernando Flores al compartir generosamente con todos el futuro de preocupaciones que afanan a una persona reconocidamente visionaria como él.



Este sitio funciona sobre la
Comentarios recientes
hace una semana
hace 3 semanas
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses