Mario Valdivia

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Agradezco este valioso libro, desprovisto de fervor religioso, sobre religión y ateismo.

Andre Comte-Sponville, "El pequeño libro de spiritualidad atea"

 

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Participo en la inscripción como partido de Chile Primero el próximo miércoles

Enviado por Mario Valdivia el 04/10/2007 a las 10:45
Mario Valdivia

¿Por qué Chile Primero?

Porque el alma de la política en Chile está infectada de neoliberalismo y socialdemocracia (ambas a la chilena ), ideologías del siglo pasado y del XIX. Y queremos poner a Chile en el siglo XXI.

El neoliberalismo no ve nación, solamente ve mercados; sólo ve individuos, no ve comunidad. La socialdemocracia sólo ve diferencias sociales y asistencialismo; solamente ve inclusión y exclusión, y el reconocimiento en el papel de derechos que no es capaz de convertir en algo real. Ninguna de las dos ve a Chile como unidad frágil que debe competir en el mundo global; ninguna ve a los chilenos como identidades que debemos proyectar y cuidar en un mundo "ancho y ajeno".

El neoliberalismo se queda sin propuestas que no sea pedir más y más libertad para los individuos en los mercados. Nos deja sencillamente a la espera que el crecimiento chorree; también que el mercado haga que Chile innove. La socialdemocracia se queda fatalmente, sin futuro, enredada en el populismo. Satisfecha porque cree poder intervenir mínimamente en las diferencias sociales locales, nos deja resignados fente a nuestras diferencias con el mundo global. En el intertanto, el poder económico se concentra más y más, y el clientelismo corrompe la política.

Chile Primero es un proyecto que promete no olvidar que Chile y los chilenos constituyen lo central; y que el mundo global es el trasfondo en el que todos nos movemos. Promete cultivar el aprecio a las libertades de los individuos y de los mercados y, al mismo tiempo, darle foco sin complejos a nuestro futuro competitivo. Promete inventar una solidaridad más concreta y real que asegure la inclusión en el futuro del mundo global a todos los chilenos. Chile puede más que lo que pueden el neoliberalismo y la socialdemocracia.

Esto quiere ser Chile Primero: inventor, movilizador y animador del poder más de Chile.

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Es muy aburrido

Enviado por Mario Valdivia el 01/10/2007 a las 11:26
Mario Valdivia

Decimos esto a menudo. Fue muy aburrido, es una persona muy aburridora. Lo decimos habitualmente de los profesores.

Como si todo tuviera que ser "entretenido", todo tuviera que tener algo de show para mantenernos atentos, como si, para ser valioso, nada deba ser repetido y todo deba parecernos novedoso.

Aburrido no existe como existen las cosas en el mundo. El rio corre, la tarde transcurre, el tren pasa, la oscuridad llega, el rocío cae, el viento mueve las hojas, un individuo cruza la calle, dos personas hablan en el metro. Es imposible encontrar asi en el mundo a aburrido. Para que haya algo aburrido debe haber un ser humano sufriendo de aburimiento. O sea, aburrido es la emoción en la que se encuentra quien dice que algo es aburrido.

No deja de ser curioso que normalmente atribuyamos al mundo las evaluaciones que hacemos de éste. Decir que alguien es aburrido sólo quiere decir que nos aburrimos en su pesencia o escuchando su conversación. Y, al decir que algo o alguien es aburrido, evitamos inquirir por nuestro aburrimiento, nos sentimos víctimas del mundo y eso nos resigna, pero al mismo tiempo nos tranquiliza. "¿Qué le voy a hacer yo ante lo aburrido que fue?". Y esta es, precisamente, la buena pregunta - y aquella que, si nos hacemos, nos sacaría del aburimiento: ¿qué me pasa que me aburro?; ¿qué forma de ser tengo que me aburre esta situación o esta persona?, ¿este tipo de situaciones y este tipo de personas?

Dado lo aburrido que es el aburrimiento, preguntémonos:¿cómo es posible que nos dejemos aburrir?, ¿cómo es que permitimos ser victimizados de esta manera?

Me aburro cuando parecen desaparecer las posibilidades de hacerme cargo de mis preocupaciones, de hacer algo que me interese; cuando la situación es tal que no parece nada más posible que sufrir el lento paso del tiempo - esperar hasta que llege nuevamente la ocasión de poder hacer algo que me interese - y nada parece decirme nada, salvo el paso del tiempo. Pero si yo soy el autor por definición de mis propias preocupaciones, si yo declaro mis intereses, ¿qué puedo aprender de lo que ellos son si ocurre que su cuidado se me hace imposible en determinadas situaciones que vivo?

Ver este post anterior.