El endemoniado reflexionó, a medias callado a medias en voz alta: el dueño de este blog está en silencio hace un mes. Quizás se impresionó tanto con su último post que se le entró el habla. En el intertanto yo he encontrado un ejemplo verdaderamente maravilloso de la verdad de lo que él dice ahí. Estoy seguro que a él no se le habría ocurrido: la notación musical. Lo que hay llamamos el pentagrama lo inventó Guido Monaco de Arezzo en el año 1000 DC. (Monje tenía que ser). Ahora cualquiera con la voz mínimamente entrenada podía cantar cualquier canción completamente desconocida simplemente leyendo una notación escrita en pergamino. Los cantantes anteriores, principalmente cantores de iglesias y claustros, los cantantes gregorianos, demoraban por lo menos 10 años en aprender a cantar, y todo lo debían hacer prácticamente de memoria y por la vía exclusiva de escuchar cantar a otros. Las canciones se transmitían a viva voz de unos a otros cantantes. Ahora, con la notación musical de Guido Monaco, en menos de un año se producía un cantante competente para el coro del convento.
Una gracia tiene esta notación. Es tan simple que la puede manejar - leer y escribir - un computador de los de hoy, sin cometer falta alguna. A diferencia del habla, que no hay computador todavía que la pueda manejar bien. Si toco un instrumento, un piano p.ej., cualquier computador -con un pequeño software - traduce las notas en un pentagrama en su pantalla, pentagrama que puedo imprimir en papel. Saber escribir música en un pentagrama era la habilidad fundamental de un compositor; hasta hoy. Ya no es más necesario. Se compone la música tocando un instrumento y el computador anota digitalmente y escribe, si se necesita, el pengrama correspondiente.
¿Necesita ahora saber escribir en el pentagrama un compositor? No es necesario, aunque al parecer algunos compositores lo siguen haciendo. ¿Necesita ahora saber leer el pentgarma un intérprete? No; aunque algunos todavía lo hagan. iEl computador guarda digitalmente los sonidos que el compositor produce y cuando el intérprete necesite escucharlos simplemente hace ENTER y el computador -con el software adecuado- emite la música correspondiente. ¡Un par de audífonos y el intérprete ya está practicando sin partitura alguna! Así que ESCRIBIR y LEER música ya no es una práctica obligatoria para ser músico, compositor o intérprete, escritor o lector.
Cuando los computadores logren manejar bien el lenguage hablado o escrito - lean y escriban textos, o sea conviertan voz en texto y viceversa - la lectura y la escritura ya no serán prácticas obligatorias en el currículum escolar básico. ¡Una muestra de los cambios fundamentales que estas maquinitas están y seguirán produciendo!
Se alejó hablando solo el endemoniado, satisfecho consigo mismo por lo que sabe de tecnología.



Este sitio funciona sobre la
Comentarios recientes
hace 20 horas 46 mins
hace 3 días
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace una semana
hace 2 semanas
hace 2 semanas