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Desigualdades globales- ¿responsabilidad de quién?
Enviado por Mario Valdivia
el 28/09/2005 a las 16:27
Los números que usan los economistas para hacer sus mediciones indican que las desigualdades económicas en el mundo son gigantescas. Sobre Chile, estos números muestran lo que ya sabemos: que la distribución del ingreso es muy desigual. En una publicación del Banco Mundial se señala que el 20% más pobre concentra el 3,3% del ingreso total, mientras que el 20% más rico concentra el 62,2%.
Pero estos números muestran algo que quizás estemos menos preparados para aceptar: que la distribución del ingreso de la población del mundo en su conjunto es mucho más desigual. Un estudio realizado por expertos del Fondo Monetario Internacional muestra que el 20% más pobre concentra el 1,4% del ingreso total, mientras que el 20% más rico concentra el 82,7 del total. Esto quiere decir que hay más de mil millones de personas en el mundo que viven con menos de 1 dólar al día. Y, como ese mismo estudio del FMI indica, la desigualdad ha estado creciendo en los últimos años.
Tal vez solamente economistas de cuño puramente neoliberal no se escandalicen con esta situación de la población mundial. La mayor parte de las personas sabe que esto resulta insostenible ya que es una fuente de conflictos sociales que nos aquejarán a todos. En un mundo que se ha globalizado, estas diferencias no son meras realidades estadísticas observadas por un puñado de expertos; corresponden a realidades vividas y percibidas por todos, ricos y pobres. Nos advierten de la miseria vivida y percibida por demasiados que pueden comparar todos los días en la TV mundial la vida tan distinta de otros.Y así, ¿podemos todavía sorprendernos de la violencia en el mundo mundo, incluyendo la violencia terrorista globalizada? ¿
¿Quién se hace responsable de esta inaceptable desigualdad global? ¿Basta con que cada País se haga responsable de lo que pasa en estos términos en su suelo? La violencia, tal como las inversiones, obviamente no respeta fronteras. Una vida inaceptable y humillante es considerada como tal en el escenario del mundo global. Nadie puede asegurar que los que sufren se limiten a reclamar contra los que tienen, exclusivamente en su suelo. Por esta sola razón, estoy convencido que no es eficaz una responsabilidad que se divide por estados nacionales y se tranquiliza con eso. Debemos asumir reponsabilidad por la pobreza global. Como individuos, pero también como Estado Nacional, como agentes políticos reconocidos del orden mundial de Naciones. Así deberemos hacer de nuestra política internacional una parte fundamental de nuestra política interna. (A quienes se interesen por los desafíos y oportunidades que representa la era global para la política nacional, recomiendo libro de Ulrich Beck)
Tal vez suene utópico; o muy difícil. Por lo menos nos hará menos complacientes. Pero, además, ¿cómo podremos movilizarnos, si no, contra las peores consecuencias de un sistema económico global, las que se dan muchas veces en otras partes del mundo pero que tienen ciertamente efectos sobre todos? Por lo tanto, sobre nosostros mismos.
Etiquetas: Igualdad-desigualdad.
¿Confiar en la intuición para declarar confianza?
Enviado por Mario Valdivia
el 26/09/2005 a las 16:35
Pregunta: me dicen mucho que soy una persona desconfiada. Pero yo no lo veo así. La verdad es que por lo general la gente es poco de fiar. He ido desarrollando con los años una intuición que me permite darme cuenta rápidamente quiénes tienen confiabilidad y quienes no. No creo equivocarme mucho. Igual me preocupa que tanta gente me considere una persona desconfiada. Parece que en mi trabajo y en la casa me meto en todo y no dejo trabajar a nadie tranquilo; todo lo controlo y lo vigilo. Al mismo tiempo, me encuentro siempre abrumada de trabajo y obligaciones. No me imagino cómo poder seguir avanzando en la vida y adquir más responsabilidades. ¿Hay algo que hago mal?
Respuesta: saber confiar competentemente es una habilidad fundamental en el mundo de hoy. Y no es una habilidad que se adquiera sin dedicarse sistemáticamente a ello. Por cierto, no se adquiere bien por pura intuición. Te pregunto: ¿cómo puedes saber que tu intuición de quien es confiable y no confiable te sirva para lo que enfrentarás en el futuro si ella es producto de tus experiencias pasadas? Y si sabemos que todo cambia tan rápidamente esto te puede resultar muy dañino mañana. Te pregunto: ¿cómo puedes distinguir tu intuición de los prejuicios normales que todos desarrollamos como resultado de movernos en mundos más o menos chicos y estables? ¿Y cómo te preparas para moverte en mundos más grandes con gente desonocida que proviene de otros lugares y otras culturas? ¿Qué intuición puedes tener sobre estas personas - con las que no has interactuado en el pasado - que no sean puros prejuicios sobre lo que te resulta familiar y lo que te resulta extraño?
Además, si en lo que ahora haces ya te encuentras tan recargada, quiere decir que no encuentras en quien descargar parte de tus responsabilidades confiadamente. ¿Te has percatado que otras personas cumplen bien con trabajos mucho más grandes que el tuyo y no parecen estar tan abrumados con sus responsabilidades? Tu intuición parece que no te está siendo muy útil.
Al considerar a una persona como confiable o no confiable lo que hacemos es un juicio evaluativo de ella. A este juicio podemos darle un fundamento riguroso que no depende de nuestras experiencias concretas pasadas. ¿Sabes hacer esto?
Etiquetas: Habilidades fundamentales.
Miedo a perder identidad.
Enviado por Mario Valdivia
el 26/09/2005 a las 11:35
Si no olvidamos nuestra muerte segura, nuestra vida se nos hace presente desde la ansiedad por darle sentido. Es fácil olvidar esto porque tomamos los sentidos sociales existentes como algo serio y nos dejamos afanar por ellos, como si viviéramos la vida de los demás, de todos y de nadie. Nos tranquilizamos con una falsa conciencia. Pero si nos mantenemos en el recuerdo que al final nos espera el futuro cierto de nuestro propio fin individual, nos confrontamos con la ansiedad por dotar de sentido a nuestra vida y construir una identidad significativa; y estamos siempre en contacto con el hecho de que este es un invento que no nos es permitido eludir. Y somos nosotros mismos los únicos testigos convincentes de la consistencia con que nuestros actos lo llevan a cabo.
Y, de pronto, en medio de este esfuerzo por inventarnos un significado desde la nada, nos posee el miedo por lo que los demás puedan pensar de nosotros. Como si su opinión pudiera tranquilizar nuestra ansiedad constitutiva intransferible. Al chamullar descomprometidamente deliramos que podemos proteger ante los demás una identidad en la que nosotros no creemos. El chamullo es, al final, un encubrimiento de nosotros mismos.
Dicho esto ante la audiencia de si propio, el endemoniado voló hacia el vacío de la noche en las afueras sin luces del sur del pueblo para ver las estrellas. Por un instante, con el alma en vilo, percibió girar al universo en total silencio como una gigantesca rueda de cristal suspendida sobre su cabeza.
Etiquetas: Endemoniado de Chillán.
No me pescan.
Enviado por Mario Valdivia
el 23/09/2005 a las 19:15
Inicio con éste una categoría de posts -"Habilidades Fundamentales" - en los que espero tener la habilidad necesaria para resumir lo que he aprendido en mi práctica de consultoría con respecto a habilidades básicas que debemos cultivar quienen vivimos en el mundo de redes de hoy. Y lo haré graficando el tipo de situaciones sin salida en las que repetidamente nos metemos cuando ellas faltan.
Consulta: mi jefe no me pesca. Hago todos los esfuerzos posibles por trabajar bien, cumplir como es debido y hacerlo como corresponde, pero es inútil, no consigo nada. Otros de mis compañeros reciben felicitaciones y son detacados como buenos elementos. Yo no creo que trabajen más que yo. No se qué hacer. Algunos me dicen que me tienen mala barra. Puede que así sea. Otros me dicen que tengo que hacerme notar más, que estoy siempre demasiado disponible para todo. Que así ni siquiera parece que existo. ¿Se te ocurre qué puedo hacer?
Respuesta: Claro que se me ocurre. Se me ocurre hacerte esta pregunta: ¿sabes qué le preocupa a tu jefe? Si quieres que alguien te pesque y te valore tienes que producirle valor. ¿Sabes cómo producirle valor a tu jefe? Si quieres que te pesquen olvídate de ti y de tratar de lucirte. Si no te pescan es porque no evalúan que produces valor, independientemente del empeño que le pongas. Parte por escuchar las preocupaciones de tu jefe y así poder ayudarlo a hacerse cargo de ellas. Pero no las preocupaciones que tú crees que debería tener, sino que las que realmente tiene. ¿Cómo están tus habilidades para escuchar?
Etiquetas: Habilidades fundamentales.
¿Por qué tenemos tanto miedo?
Enviado por Mario Valdivia
el 21/09/2005 a las 19:22
Exiliado en Quirihue el endemoniado se dedicó por un tiempo a la lectura. También en el infocentro del municipio consiguió una buena conexión a internet. Como casi todo endemoniado legítimo tenía ciertos poderes para desplazarse por los aires y algunas competencias de ubicuidad; ¡pero nunca tanto como la internet!, se dijo.
En emol leyó que Steve Jobs, Presidente de Apple, sobreviviente de un cáncer al páncreas del cual estuvo deshauciado, declaró que todos su temores - a fallar, a la vergüenza - desaparecieron cuando se enfrentó a la certidumbre de la muerte. En esos momentos todas las apegos y expectativas desaparecieron por completo.
Esto quiere decir que tenemos temor porque olvidamos que vamos a morir de todas maneras, se dijo el habitado. Tememos perder esto y lo otro, quedar mal y fracasar, simplemento porque habitualmente vivimos como si la muerte no fuera una posibilidad siempre presente y cierta. O sea, el miedo ocurre por el olvido de la angustia constitutiva de la muerte.
Etiquetas: Endemoniado de Chillán.
La desigualdad: ¿producción de vergüenza?
Enviado por Mario Valdivia
el 12/09/2005 a las 17:15
Acostumbramos mirar la desigualdad económica como un fenómeno estadístico - p. ej., las mediciones de desigualdad de ingresos. Sin embargo, la desigualdad debe ser interpretada como una vivencia, como percepciones experimentadas por los actores involucrados, si queremos sacar de ella conclusiones que nos permitan entender comportamientos sociales. Podemos pensar la desigualdad como una interpretación que hacemos de quiénes somos en la sociedad en que vivimos y quiénes son los otros que también participan de ella. En esta interpretación, es posible que la sociedad se divida en "unos" y "otros". Unos, se sentirán mirados en menos, como perdedores y fracasados; otros, sentirán que pueden mirar en menos. En Chile, la vemos manifestarse en esa sutil fractura que recorre la sociedad por la que se ejerce la asimetría del trato entre "usted" y "tu". R. Wilkinson mira de esta manera la desigualdad; para él la desigualdad consiste en la producción social de identidades que avergüenzan.
Se sabe que nuestras identidades sociales - fundadas en nuestra percepción de cómo nos ven - desempeñan un papel muy importante en la creación de nuestro sentido del yo, de quienes somos como individuos realmente. O sea, la producción social de vergüenza debe ser íntimamente muy dañina para los individuos. Una reacción a ella puede ser la oposición violenta a este sentirse avergonzado. En la reacción agresiva contra esta vergüenza, contra quienes sentimos que nos avergüenzan, puede estar el origen de la violencia ciega que a veces nos cuesta entender que exista con tanta abundancia. Y esta no aceptación violenta de la vergüenza posiblemente se de más en los grupos de jóvenes varones de talante menos resignado, entre los cuales pueda parecer posible inventar otros juegos que los disponibles permitidos, en los cuales se pueda ganar y no sentirse condenados a perder. Tal vez por esto ocurre que la violencia tienda a acompañar a los grupos y sociedades donde hay mucha desigualdad. La violencia como crimen, pero también como desconfianza, como corrosión de la cooperación y la sociabilidad, como abuso con la mujer y los niños. Para quienes tienen un talante más aceptador o más resignado, la desigualdad posiblemente se vive como impotencia, como insatisfacción de quienes somos en la vida, como ansiedad y depresión. Como muestran estudios cada vez más claramente, ver el libro de Wilkinson y también Science, los estados de ánimo caracterizados por la ansiedad, el desamparo y la depresión son caldo de cultivo para múltiples afecciones de salud. De aquí posiblemente surge la relación que se da entre la desigualdad la mala salud y la enfermedad.
¿Equivale esta desigualdad a la desigualdad económica medida, p. ej., a la desigualdad de ingresos? Wilkinson al parecer las considera prácticamente iguales; y aunque ciertamente no son lo mismo, más allá de ciertos límites no veo cómo se puedan manener independientes y separadas. El mercado competitivo produce desigualdad - hay, por definición, ganadores y perdedores, no solamente en sentido objetivo, sino que los jugadores se interpretan a si mismos como ganadores y perdedores y son embargados por diversos estados de ánimo a partir de estas interpretaciones. Cómo hacer para que esta desigualdad constitutiva no se convirta en producción social de vergüenza, sino que sea interpretada como algo legítimo, es fundamental para que construyamos un "nosotros" sin violencia y sin enfermedades que deriven de la insatisfacción de existir juntos. Realmente no me imagino que esto se pueda resolver bien desde el puro liberalismo.
Etiquetas: Igualdad-desigualdad.
Trasplantes de órganos de animales a seres humanos están cerca.
Enviado por Mario Valdivia
el 12/09/2005 a las 15:41
Los problemas principales de rechazo inmunológico han sido estudiados y resueltos como para transplantar órganos de animales a seres humanos con seguridad. Se estima que aun restan problemas que son menos importantes que los ya resueltos, pero todo indica que esta técnica, los xenotransplantes, pueden estar a la vuelta de la esquina. Con ello se pondría fin a la escasez de órganos humanos para transplantar.
Etiquetas: El futuro está aquí.
Descubren qué hace de las células madre células pluripotentes.
Enviado por Mario Valdivia
el 12/09/2005 a las 15:28
Científicos han descubierto los mecanismos que mantienen la capacidad pluripotente de la células madre. Las células madre de embriones humanos tiene la propiedad notable de transformarse en cualquier célula del cuerpo humano. Una vez que el embrión comienza a desarrollarse, las células madre comienzan a convertirse en diversas células espcíficas del cuerpo - p. ej., tejido hepático o cerebral -y simultáneamente pierden su pluripotencia. Sin embargo, si se evita que dichas células se desarrollen mediante procesos de congelación, ellas manienen esta capacidad intacta. Los investigadores han descubierto las proteinas que activan y desactivan los diversos genes de las células que las llevan a convertirse en células de un tipo u otro en el cuerpo humano. Se espera que esto ayude a la producción de células humanas especializadas, avance que será muy importante para la medicina regenerativa.
Etiquetas: El futuro está aquí.
Destaco dos posts de blog de José Manuel Rebolledo
Enviado por Mario Valdivia
el 11/09/2005 a las 19:57
Destaco dos posts sobre posibilidades de desarrollo alimentario de Chile de José Manuel Rebolledo, ingeniero y ejecutivo sito en Arauco y autor del blog Identidad y Desarrollo.
Uno, en que cita a experta norteamericana de nutrición destacando las grandes posibilidades que tiene Chile como productor de alimentos sanos de tipo mediterráneo -pescados, frutas, vegetales- para convertirse en gran exportador de estos porductos en un mundo donde la alimentación sana se valoriza cada vez más.
Otro, con el sugestivo nombre de Chile Podría Ser Huerto del Mundo.
Con José Manuel compartimos la convicción de que el desarrollo exportador alimentario de Chile es una posibilidad altamente valiosa para nuestra Nación.
Etiquetas: Chile, potencia alimentaria.
Salvador Allende.
Enviado por Mario Valdivia
el 11/09/2005 a las 18:45
Al ser elegido Presidente tuvo la convicción que era depositario de una tradición republicana altamente valiosa. La dignidad de la institución que se hacía cuerpo en su persona lo hizo especialmente cuidadoso de cualquier menoscabo. En las horas solitarias del final, no aceptó salvarse como presidente destituido y exiliado; le pareció que eso mancillaba la Presidencia de Chile.
Al poner fin a su vida valorizó por encima de todo a la primera Institución de la República. Destacó a Chile como Patria por cuyas instituciones fundamentales vale la pena dar la vida. Al morir en La Moneda, el Presidente dio valor renovado a nuestra identidad de chilenos.
Y eso también vale para quienes fueron sus enemigos, y para quienes hoy sienten que hubieran podido ser enemigos suyos.
Etiquetas: Sin Categoría
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