Recibo mensaje del Endemoniado:
Asesinado el sagrado, ponemos la confianza en el cálculo; la economía.
Restos
Enviado por Mario Valdivia
el 09/04/2012 a las 17:15
Recibo mensaje del Endemoniado: Asesinado el sagrado, ponemos la confianza en el cálculo; la economía. Etiquetas: Endemoniado de Chillán.
Resolviendo problemas
Enviado por Mario Valdivia
el 29/03/2012 a las 10:50
Ver el Post Anterior Vivimos inmersos en un mundo que llamamos moderno. Éste consiste en una red de instrumentos, para lidiar con lo que tenemos que hacer, que interpretamos están conectados entre sí por relaciones de causalidad. Pensamos que estos útiles y equipamientos producen efectos de manera estable y medible que podemos controlar. Y por lo mismo, porque somos seres pragmáticos que ponemos nuestra confianza en lo que puede ser observado y medido, convertimos nuestras preocupaciones en necesidades, o sea, en cosas que podemos pedirnos mutuamente. No debe extrañarme entonces que mi "yo lanzado" configure lo que es posible en las situaciones de mi vida en las que me involucro habitualmente, en problemas a resolver: mis preocupaciones en necesidades a satisfacer; las redes de instrumentos a utilizar en recursos de efectos controlables. Y que tenga un talante anímico de fondo de estar afanado resolviendo problemas. Hay profesiones que han convertido esto en la exacta definición de su campo de acción, como el economista y el manager, pero es válido para todas. Y también vale para mi vida habitual fuera de cualquier porfesión. Vivo enfrentando y resolviendo problemas. (Leer más)Estados de ánimo, acción y cambio (2)
Enviado por Mario Valdivia
el 26/03/2012 a las 11:36
Esta es la parte (2) de Moods, action and change. Comienzo esta vez confrontando un problema. Tengo un problema. Puedo reconocer que estoy en el estado de ánimo de "tener un problema"; quizás no puedo decir que "estoy aproblemado" todavía, pero debo reconocer que me pesa el problema que tengo, claramente afanándome para encontrarle una solución. En este preciso momento me encuentro revisando y evaluando las opciones que tengo. 1.- Debo asistir a una reunón de negocios fuera de Santiago y busco alternativas de transporte y para acomodar mi nutrida agenda y poder participar en ella. Me encuentro enfocado examinando y evaluando diversas opciones en un estado de ánimo de apuro. Chequeo los horarios de aviones y la disponibilidad de cupos. Pero me parece que se trata de un lugar que está demasaido cerca como para volar; quizás sería mejor usar un bus, así que compruebo los horarios disponibles. Sin embargo, los buses son incómodos, hasta pueden resultar peligrosos, y por un momento pienso en la conveniencia de viajar conduciendo mi automóvil. Pero conducir me impide hacer otra cosa y debo estudiar el informe que me enviaron antes de la reunión; quizás debería contratar un chofer. Sin embargo, recordando lo que aprendí observando mis estados de ánimo, y que escribí en Moods, action and change, por un momento me detengo para observarme. O sea, para observar en acción el "yo lanzado" que me tiene sorteando las posibilidades que ese ser lanzado a su mundo por su propio pasado ha recibido: usar aviones, buses, choferes, automóviles, etc. Puedo ver que el mundo que me resulta familiar y acostumbrado consiste ya, antes de pensar en él en lo más mínimo, en una red de equipamiento - instrumentos, útiles etc. -, para lidiar con lo que hay que hacer. Si el mundo al que pertenezco incluyera posibilidades de comunicación más sofisticadas, como video conferencias vía google p.ej., seguramente estaría considerando ese tipo de posibilidades instrumentales también. Pero la verdar es que sólo he oido hablar de algo así, no sé bien de qué se trata, no quiero experimentar, no tengo tiempo; mi "yo lanzado" me mantiene lanzado al horizonte de posibilidades familiares recibido. (Leer más)Moods, Action, and Change: a space for a conversation
Enviado por Mario Valdivia
el 17/03/2012 a las 14:16
1.- As I sit down to think about a situation or a problem (say, decide what restaurant to go to, a book to read, a business plan to design, a workshop to initiate, a business meeting to preside, whatever) I can notice something that is quite obvious once I pay attention to it, but I do not habitually pay attention to it: as a human being that has already lived a life (perhaps as an engineer, a politician, a consultant, a professor, an environmentalist, a married person with children, a 70 year or 40 year old fellow, a Chilean or an Argentinian, a Catholic, Jew, agnostic or atheist, etc.) From this life I have interpretations, opinions, assessments and normative standards about the world and the people in it that I have formed and picked up in the everyday practices in which I have been immersed in my life. As I think about this I may notice that these interpretations, etc., have contributed to my life, in some respects formed me, and helped or hindered me. We will call this phenomenon of “already being there” in the moment of starting to think or beginning to take action, “being thrown.” And we will invent an observer of the “thrown I” that is thinking and taking action. We will write here some observations of this observer in italics. (Leer más)Restos del Dios muerto
Enviado por Mario Valdivia
el 05/12/2011 a las 14:36
Mensaje del Endemoniado de Chillán: Muerta nuestra tierra como centro del mundo, y también nuestro sol, la muerte del dios infinito que nos concedía importancia, termina por privarnos de todo significado. Por eso la seriedad que ponemos en nuestra agenda diaria, la relevancia que concedemos a nuestras experiencias vividas; el yo como fundamento aparente de nuestra trascendencia. Restos
Enviado por Mario Valdivia
el 30/11/2011 a las 17:41
Mensaje recibido del Endemoniado de Chillán: Desaparecido el padre sagrado, desaparecen también los hijos sacros; de ahí nuestro desesperado propósito por concedernos mutuamente dignidad mediante principios y declaraciones. Etiquetas: Endemoniado de Chillán.
Otros tres cambios en el cambio
Enviado por Mario Valdivia
el 30/11/2011 a las 10:05
Al actuar como padres, médicos, cocineros, ejecutivos, etc., al mismo tiempo que desplegamos habilidades paternales, médicas, de cocina y de gestión, aprendidas junto con estándares de desempeño correspondientes, estamos proyectando nuestra identidad social a partir de una situación inicial a una futura. En cada uno de los comportamientos que desempeñamos en un momento presente, nos movemos con narrativas e interpretaciones de nuestros roles sociales que ya teníamos incialmente, en el pasado, que incluyen estándares sociales correspondientes, procurando proyectar al final, en el futuro, como resultado de nuestras acciones, un determinada identidad social. Podemos interpretar que nuestro comportamiento presente no es más que el afanarnos por nuestra proyección de un pasado a un futuro sociales. Ejs. Quizás preparo un plato especial, aprovechando la presencia en nuestro restaurante de un cliente particular que interpreto como una persona líder creadora de gustos sociales, para producir en ella una identidad de cocinero especialmente destacada y distinguible. Si soy un ejecutivo, me propongo dirigir eficientemente una runión estratégica, cuidando proyectar una identidad dirigencial sólida entre los demás gerentes participantes. Como médico puedo dedicar un tiempo más allá de lo que considero habitual en explicar a un paciente el diagnóstico que hago de su situación de salud, debido a que quizás es primera vez que lo atiendo, sé que pertenece a una comunidad o un barrio de posibles pacientes que me interesa atender, y quiero producir una identidad médica de calidad y cuidadosa. (Leer más)Etiquetas: Habilidades fundamentales.
Restos arqueológicos
Enviado por Mario Valdivia
el 19/11/2011 a las 13:24
Es un no lugar. Tres Esquinas o Cuatro Esquinas, se llama; no creo que haya algún letrero con el nombre que no recuerdo bien. Cerca y lejos de Chillán, dependiendo del medio de transporte utilizado, es un simple encuentro de caminos con un expendio de alcoholes en uno de los tres o cuatro ángulos. Ahí lo encontré de nuevo después de más de dos años. Parado solitario a la orilla de uno de los caminos, el Endemoniado de Chillán apareció inesperadamente como un pájaro cuajado sobre un poste (de alguna especie más allá del peligro de extinción). Conversamos bajo un sol encandilante enfrentando un gélido aire del sur. - Investigo - me dijo cuando le pregunto qué hace -. Escudriño en busca de los restos de Dios muerto - me explica -, como un arqueólogo. Nietzsche dijo hace un siglo que nosotros, todos nosotros, lo asesinamos. Y anunció los signos más que gigantescos que deberíamos percibir, los terremotos vaciantes que desencadenamos con su muerte: el agua del mar bebida por completo, el horizonte borrado, la tierra des-atada de su sol, todo cayendo en un vacío sin coordenadas, oscuro y frío; el olor del cadáver descompuesto llenando el mundo entero. - No se ve nada de eso - le digo. - Es lo que pensé en un comienzo yo también, amigo mío - responde -. Pero me he acostumbrado a no desconfiar de Nietzsche, y menos aun a leerlo con liviandad. Quizás todo lo que él anunció ya ocurre pero no nos percatamos; quizás somos ciegos o zombis; quizás perdimos el olfato. Así que investigo, busco y escudriño en busca de los restos de Dios; y encuentro, ¡oh sí que encuentro! Y ahora debo irme - dice de pronto - te escribiré sobre ellos, si tienes paciencia para oirlo. Al menos dime algo hoy mismo - le suplico, perentorio -; déjame con algo. Muerto el perdonador de los pecados, no nos queda más remedio que la virtud - dice, tomando un camino distinto al mío -: de ahí lo políticamente correcto. Y como una sonrisa, el Endemoniado súbitamente desaparece; ya no está.
Etiquetas: Endemoniado de Chillán.
Tres cambios en el cambio.
Enviado por Mario Valdivia
el 16/11/2011 a las 18:08
Normalmente interpretamos la acción de dos maneras posibles: como producir (un informe si somos ejecutivos, un artefacto de cerámica si somos ceramistas, un plato de comida si somos chef de cocina), o bien como ejecutar o llevar a cabo (un paso de baile si somos bailarines, una reunión de trabajo si somos ejecutivos, una carrera si somos atletas). Notar que en cualquiera de los dos casos la acción humana ocurre en el tiempo, toma un tiempo, parece algo obvio. Sin embargo la relación de la acción con el tiempo es más estrecha. Cuando la acción está desarrollándose podemos pensar que ella consiste en actividades, o movimientos, corporales que están visiblemente presentes, que actualizan habilidades y estándares de efectividad acumuladas en el pasado (que ya estaban ahí antes de empezar a actuar), y que se dirigen hacia el futuro aun no presente de su resultado (el producto o lo ejecutado). Ejemplo: cuando decimos que estamos preparando un plato de comida, decimos al mismo tiempo: (1) que estamos realizando algunas actividades presentes y visibles en la cocina, (2) que encarnan habilidades y estándares de cocinar ya aprendidas antes del presente, y (3) mantienen abierta como una promesa la posibilidad del plato anunciado pero que aun no está preparado. (Leer más)Etiquetas: Habilidades fundamentales.
Fuentes de des confianza.
Enviado por Mario Valdivia
el 20/10/2011 a las 10:47
Los seres humanos tenemos una preocupación constitutiva con la confianza y la desconfianza. Se debe a que las intenciones de los demás no son visibles para mi. Cuando interactúo conviviendo normalmente, es normal que me pregunte por las "verdaderas intenciones" de los otros. Asi me consta que estoy, y estamos, hechos: puedo engañar y traicionar en la misma medida que puedo ser leal y honesto. Al observar las acciones de otros (otros observan las mías) es normal que muchas veces me parezcan extrañas, inexplicables, creadoras de expectativas que no se cumplen, o bien exigidoras de expectativas que no he producido, etc. E habitual que eso gatille desconfianza, haciéndonos preguntarnos por las reales intenciones de los demás. Por mi trabajo, recojo varias fuentes de desconfianza que comparto con ustedes. Unas se refieren a la dimensión puramemnte prgamática de las acciones, otras surgen de la manera como interpretamos las identidades del prójimo, otras a la manera como reaccionamos ante los estilos culturales ajenos. Aquí van: (1) La "simple" incompetencia para hacer, cumplir, escuchar y hacer cumplir promesas. O sea, actuar como si trabajar y actuar no fuera hacer y cumplir satisfactoriamente promesas a otros, sino que fuera algo así como "hacer la pega" de acuerdo con nuestros propios criterios, a nuestro particular saber y entender. Destruímos ciegamente expectativas y no se cumplen las nuestras: "sabemos" que no se puede confiar mucho. En la confianza está el peligro, dice el viejo proverbio. El remedio: adquirir competencias para manejarse con los demás mediante promesas. (2) La ceguera a otros estándares prácticos, de hacer y actuar, que no sean los míos o los conocidos. Ej. si un taxista se dirige a la dirección que le hemos pedido pero usa una ruta diferente a la que yo acostumbro, no es raro que me genere desconfianza. Remedio: parecido al anterior: evaluar el cumplimiento de las promeas que me hacen, más que las actividades y procesos mediante los cuales las cumplen. (3) El conservadurismo rígido con respecto a algún producto o servicio que acostumbro usar. Desconfío de lo que no es la acción a la que estoy habituado. Ej. los horarios de las prácticas sociales de los jóvenes, ¿a cuántos no hacen desconfiar? Remedio: adquirir habilidades para probar un nuevo producto o servicio que parece raro y desconfiable, con espíritu juguetón y explorador. (Leer más)Etiquetas: Habilidades fundamentales.
|
||||
Comentarios recientes
hace una semana
hace 3 semanas
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses
hace 2 meses